|
Metafísica · libro quinto
· Δ · 1013b-1025a
XXIX
Falso
Falso (253) se entiende en un sentido de la falsedad en
las cosas (254), y entonces hay falsedad, o porque las cosas
no son realmente, o porque es imposible que sean; como si se dijese,
por ejemplo, que la relación de la diagonal con el lado del cuadrado
es conmensurable, o que uno está sentado: lo uno es absolutamente
falso, lo otro lo es accidentalmente; pero en uno y otro caso el
hecho que se afirma no es cierto. [187]
Falso se dice también de las cosas que existen realmente, pero que aparecen
de otra manera de como son o lo que no son; por ejemplo, la sombra,
los ensueños, que tienen alguna realidad, pero no son los objetos
cuya imagen representan. Y así se dice que las cosas son falsas,
o porque no existen absolutamente, o porque no son más que apariencias
y no realidades.
Una definición falsa es la que expresa cosas que no hay; digo falsa en
tanto que falsa. Y así una definición será falsa cuando recaiga
sobre otro objeto que aquel con relación al que es verdadera: por
ejemplo, lo que es verdadero del círculo, es falso del triángulo.
La definición de cada ser es una, bajo un punto de vista, porque
se define por la esencia; bajo otro punto de vista es múltiple,
porque hay el ser en sí, y después el ser con sus modificaciones;
hay Sócrates y Sócrates músico. Pero la definición falsa no es propiamente
definición de cosa alguna.
Estas consideraciones prueban
la necedad de lo que dice Antístenes; que no se puede hacer de un
mismo ser más que una sola definición, la definición propia; de donde
resultaría que no hay contradicción, y, en último resultado, que nada
es falso. Pero observemos, que se puede definir todo ser, no sólo
por su propia definición, sino por la de otro ser; definición falsa
en tal caso, o absolutamente falsa (255) , o verdadera bajo cierto punto de vista (256):
puede decirse que ocho es doble, y esta es la noción misma del número
dos. Tales son las diversas significaciones de la palabra falso.
Se dice que un hombre es falso, cuando ama y busca la falsedad sin ningún
otro fin, y sólo por la falsedad misma, o bien cuando arrastra a
otros a la falsedad. En este último sentido damos el nombre de falsas
a cosas que presentan una imagen falsa, y por lo tanto es falsa
la proposición de Hipias (257), de que el mismo ser es
a la vez verídico y mentiroso. Sócrates llama embustero al que puede
mentir, y por esto entiende el que es instruido y sagaz. Añade que
el que es malo voluntariamente vale más que el que lo es involuntariamente.
Y esta falsedad intenta demostrarla por una inducción. El que cojea
con intención [188] vale más que el que cojea involuntariamente,
y por cojear entiende imitar a un cojo. Pero, en realidad, el que
cojea con intención será peor seguramente. En esto sucede lo que
con la maldad en el carácter.
(253) Ψευδος.
(254)
Véase Met., IX, 10.
(255)
Cuando se define un género por la noción de otro género, una especie
por la de otra especie, un individuo por el de otro individuo.
(256) Cuando
se da al individuo la definición de la especie, y a la especie la
del género.
(257)
Platón, Hipias menor, IV y XVI hasta el fin del diálogo.
Patricio de
Azcárate · Obras
de Aristóteles Madrid 1875,
tomo 10, páginas 186-188
Fuente: Proyecto Filosofía en español
© 2005 www.filosofia.org
Núcleo Versiones: Política y Mentira
Enlace a nucleo Versiones: Politica y Mentira
Reflexiones sobre la
mentira>>> A. Koyré
Fábula del mundo verdadero>>>
F. Nietzsche
Historia de la Mentira>>>
J. Derrida
Sobre la mentira en Política>>>
J. Derrida/Antoine Spire
Enlaces
propuestos :V.G.
Selección y subrayados:
V.G.
Con-versiones diciembre 2005
|
|