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Tango Queer Buenos Aires(*)
Mariana Docampo
1.CONCEPTO
1.1 ¿Qué es Tango Queer?
Tango Queer es un espacio de tango abierto a todas las personas. Un espacio de encuentro, de sociabilización, de intercambio, de aprendizaje y de práctica, en el que se busca explorar nuevas formas de comunicación entre quienes bailan.
En Tango Queer nadie presupone la orientación sexual de quienes bailan, ni su gusto por ocupar un rol u otro a la hora de bailar tango.
La idea de Tango Queer es no discriminar a otros ni autodiscriminarse. Ni con códigos, estilos, roles, vestuario, calzado, conformación de la pareja de baile. Ni por orientación sexual, raza, religión, edad, género, nacionalidad, clase social. La propuesta es la apertura, la expansión, la exploración de las posibilidades que da –justamente– el saberse diferente.
1.2 ¿Por qué nació y cuál es la propuesta?
Porque fue surgiendo en muchos la necesidad de crear un espacio de tango “liberado”, en el cual las normas y códigos del tango tradicional dejen de regir y limitar la comunicación entre las personas.
La propuesta es bailar el tango sin que los roles estén fijos al sexo de quienes lo bailan. A partir de aquí, se abren infinitas posibilidades en la danza.
2. QUEER
2.1 Definición
El término “Queer” en sentido literal significa “raro”, “extraño”, o también “excéntrico”, “estrambótico”, ”sospechoso”. Fue utilizado para nombrar a la comunidad gay, lesbiana, transexual e intersex de manera peyorativa.
El movimiento queer apareció a principios de los 90 en el seno de la comunidad gay y lesbiana de los Estados Unidos. En ese contexto, algunos decidieron autodenominarse con este término despectivo, resignificándolo, para diferenciarse de aquellos que buscaban la construcción de una identidad estable (una normalización) para las lesbianas y gays (y que creaban deliberadamente una imagen del gay positivo: hombre gay profesional de raza blanca).
Lo queer se caracteriza por no reclamar algo, sino por tomarlo directamente. No se busca negociar sino que se acciona. Es un movimiento de choque, desobediente, subversivo de los mandatos conservadores, y que propone crear un espacio liberado para desarrollar las sensibilidades, en el cual las personas puedan expresarse de la manera que sienten revirtiendo la vergüenza impuesta por el orden establecido.
2.2 Estudios Queer
Si bien lo queer tiene más que ver con la acción, con el activismo cultural y político directo, ingresó en la academia a través de desarrollos teóricos que plantean una nueva forma de entender el género, la sexualidad, la orientación sexual y la identidad de género.
Las y los teóricos de los estudios queer argumentan que las identidades son siempre múltiples y compuestas por un número infinito de elementos: orientación sexual, clase, género, nacionalidad, edad, raza, etc. Toda identidad es una construcción inestable, arbitraria y excluyente. Por exclusión, las identidades son resultado de relaciones de poder, de un centro y de una periferia.
Las teorías queers consideran como objetivo prioritario llevar a cabo un acercamiento transversal a los dispositivos sociales de sumisión y dominio.
2.3 ¿Por qué “Tango Queer”?
Porque
i) usar la palabra “queer” para autodenominarse supone una apropiación del término y la resignificación de su connotación peyorativa, y esto implica la subversión de un orden.
ii) al ubicar todo aquello que denota fuera de la norma, el término incluye a todas las personas indistintamente, sin fijarlas dentro de un orden estático, sino fundando su convivencia en la diversidad.
iii) los gays, lesbianas, bisexuales, transgénero, tienen cuestionado el rol social desde su dinámica erótico sensual y social, y de esta manera se facilita la posibilidad de explorar, a través de la danza, nuevas formas de comunicación.
iv) que la gente “queer” baile tango de la manera que siente es un gesto de apropiación de este emblema machista que excluye la diversidad desde la estructura misma de su baile y refleja y promueve relaciones de poder entre los sexos. Desde esta apropiación, se propone una dinámica distinta para todo el mundo, que tenga que ver con una más igualitaria comunicación entre las personas.
3. EL TANGO
3.1 Sentimientos
El tango como baile no es solo música y movimiento. Tiene que ver con la comunicación entre dos personas. Es un lenguaje que se establece entre dos cuerpos, y a través del cual fluye la sensualidad. Durante unos pocos minutos, los mismos que dura la canción, se instauran entre quienes bailan emociones profundas.
Y es por esta razón que el tango está ligado a los sentimientos y a los sentidos. Y a la forma en que expresamos lo que sentimos.
Pero, en su fórmula cristalizada, el tango se convirtió en una danza de exportación, en un emblema del ser argentino. Y si se dice por ahí que el “tango es macho”, no es sino porque aún nos cuesta, como sociedad, no ser machistas, y entender que hay distintas formas de sentir y de ser como individuos.
De ahí el carácter subversivo del tango queer, que mina en la práctica una danza que a nivel simbólico representa y promueve los pilares machistas que estructuran nuestra sociedad.
3.2 El tango como símbolo
3.2.1 Heterosexismo
Si algo tiene representación simbólica, existe. Solo entonces se hace reconocible para una sociedad.
El tango es una danza popular, y como cualquier otra, funciona como espejo de la sociedad de la cual surge y en la cual se desarrolla. En este caso, la sociedad porteña. Pero el tango también es una danza de fuerte connotación sensual. Y de ahí que lo que este “espejo” refleja no es sino la forma en que nuestra sociedad concibe el erotismo entre sus integrantes: en primer lugar, hombre-mujer. Luego, activo-pasiva. Dos roles bien claros, definidos. Este binomio simplifica notablemente la compleja red erótica que existe entre los individuos. Y que si bien representa a una mayoría identificable en la sociedad, instituye una forma de sentir “admitida”, condiciona y censura formas de sentir diferentes. Se fija como modelo. Y afuera de este modelo quedan todos aquellos cuyo sentir es distinto. Porque es indudable: en la voluntad de totalizar se cercenan identidades.
Así pues, en esta representación social, que podríamos pensar, a nivel simbólico, como una “fórmula del sentir erótico”, no están representadas las lesbianas, los gays, los bisexuales, los transgéneros. Ni tampoco las mujeres y hombres heterosexuales que pudieran concebir su erotismo de manera distinta.
Pero nuestra sociedad está cambiando, y el tango, como fiel espejo de la misma cambia también. Su escena, su baile, su gente. Y esta posibilidad de cambio abre las puertas al Tango Queer.
3.2.2 Mujeres
Que el tango es una danza machista es algo que casi ya nadie pone en discusión. Basta con pensar la distribución de los roles en la pareja de baile para encontrar la primer gran evidencia: hombre conductor, mujer conducida.
Y si bien es cierto que los roles -en el mejor de los casos- están pensados como complemento, el posicionamiento que tiene uno respecto del otro es muy desigual. Y muy especialmente cuando cada rol se supone ligado de manera “natural” al sexo al que se destina, sin que el intercambio sea una opción posible.
Esta desigualdad radica, lisa y llanamente, en una diferencia de saberes. Mientras que el hombre-conductor es el depositario de la mayor cantidad de información, en relación a pasos y movimientos, la mujer-conducida es enseñada desde el principio a dejarse llevar, y el placer de la danza aumenta en la medida en que ella presenta menos resistencia y él mayor decisión.
Como resultado de esta dinámica, una mujer sin un hombre que la guíe no puede dar un solo paso. Requiere de él para moverse y esto la vuelve dependiente.
Esta relación es más notoria en los estilos más tradicionales, como por ejemplo el estilo milonguero. En los nuevos estilos de baile en el tango las mujeres han comenzado a ganar una mayor participación y es necesaria su cooperación activa. Sin embargo, la carga simbólica de poder que se vierte en los roles continúa siendo la misma, de igual modo que la fijación de cada uno de ellos a un sexo determinado.
No es la existencia de los roles lo que cuestionamos, que en definitiva hacen a la estructura primera del tango, sino su fijación e identidad con el sexo, como si uno y otro estuvieran “esencialmente” ligados.
En general, y tal vez por comodidad o por temor a enojar al varón, las mujeres son reacias a conducir y a proponer un lugar distinto para ellas dentro del tango. Sin embargo, en los últimos años se ha comenzado a ver en algunas milongas a muchas que lo hacen, bailando juntas, ya sea porque lo desean así, o como un primer paso para afianzar en la práctica un conocimiento sin el cual es imposible ningún cambio en relación a los roles, creando zonas de complicidad entre mujeres, siempre necesarias para fortalecerse.
3.2.3 Lesbianas
Una de las grandes luchas de las lesbianas fue y sigue siendo la lucha por la visibilidad. Es decir, que la existencia de las lesbianas sea reconocida socialmente.
Acostumbradas a silenciar o enmascarar su amor y erotismo, las lesbianas fueron objeto de un borramiento histórico, y acaso hicieron del silencio su forma de existencia.
No hace falta sino volver a echarle un vistazo a la distribución de roles en el baile del tango, que hemos dado en llamar “fórmula del sentir erótico”: hombre-conductor y mujer-conducida.
Hablamos ya del carácter simbólico de la distribución de roles, y también de la dependencia del rol mujer-conducida respecto del varón-conductor.
Teniendo en cuenta esta fórmula, una mujer que elija como pareja de baile a otra mujer, se enfrentará con un contundente obstáculo: Ninguna de las dos podrá conducir, y por lo tanto (siempre hablando a nivel simbólico) es imposible que bailen juntas un tango. No sucede así en cambio con dos hombres, ya que ambos desempeñan un papel activo.
Esta ausencia de representación simbólica en una danza tan idiosincrásica como lo es el tango, denuncia una invisibilización social. De esto concluimos que, para una sociedad antropocéntrica como la nuestra, el lesbianismo es inimaginable.
Por eso vemos en la fórmula mujer-mujer (la fórmula imposible en el tango) la más subversiva. La que mina y cuestiona los fundamentos sexistas sobre los que descansa nuestra sociedad y que se reflejan en su baile.
Para hacer que esta fórmula imposible se ponga en funcionamiento es necesario que al menos una de las dos mujeres conduzca, y asuman una y otra un rol distinto, o que ambas asuman uno y otro rol indistintamente, con la posibilidad del intercambio.
Esta práctica no solo pone en cuestión lo más estructural del sexismo en la danza, sino que abre las puertas a la exploración de nuevas formas dentro de ella a través de un intercambio en el cual la diferencia no implica una desigualdad de poder, sino una nueva posibilidad comunicativa.
3.3 Historia del Tango
3.3.1 Marginalidad
Cualquier historia oficial sobre los orígenes del tango coincide en un punto: el tango nació marginal. Y en los suburbios, en los que se mezclaba gente de clase baja, (malevos, compadritos y prostitutas) con “niños bien” se fueron forjando las primeras figuras y exploraciones eróticas de este baile.
Es precisamente por su fuerte carácter erótico que fue considerado inmoral y obsceno en la época, suscitando por todas partes censuras y prohibiciones.
Hay entonces tres elementos que no pueden omitirse cuando se piensa la historia del tango: erotismo, marginalidad y censura. Sobre estos elementos se extienden tensiones de poder: clase, género, nacionalidad (no olvidemos la dinámica de deslumbramiento entre “extranjeros” y “argentinos” que sigue funcionando en el universo tanguero hasta el día de hoy, y que entra en escena desde el tan mencionado “triunfo en París”).
Todos estos elementos están ligados no solo al origen del tango como fenómeno cultural sino a la estructura profunda de su danza.
El intento por homogeneizar, estetizar y “normalizar” las formas del baile y los ambientes en los que ésta se desarrolla es un elemento más de la dinámica del tango, que, a pesar de esto, sigue pugnando por nuevas formas que se adapten a los cambios culturales y sociales de quienes lo bailan.
3.3.2. Roles
Ya son muchos los estudios que prueban que en un principio el tango se bailaba entre varones. Esto -se explique como se explique- echa luz sobre un interesante elemento: desde un principio, el tango nos plantea una práctica que pone en escena la abstracción de los roles del sexo al que socialmente se adjudican. De ahí en más, se abren las posibilidades.
4. TECNICA DE BAILE
4.1 Intercambio de Roles
La propuesta de Tango Queer es abrir la posibilidad de que las personas que bailan tango elijan libremente el rol que desean ocupar cuando lo hacen y el sexo de la persona con la cual bailan.
Para ello, la técnica de enseñanza que se emplea es la de intercambio de roles. Esto significa que todas/os los/as alumnos/as tienen acceso al aprendizaje de los roles de conductor y conducido indistintamente, pudiendo elegir en el momento de bailar el rol que más deseen o procediendo al intercambio, de acuerdo a la persona con la cual bailan, al momento en que lo hacen, etc.
Esta técnica permite explorar dinámicas más igualitarias de relación, en las que la carga de poder simbólico que está volcada en el rol de conductor se desvanece en tanto es posible para las dos personas que conforman la pareja de baile ocupar uno u otro rol indistintamente.
5. RED INTERNACIONAL
5.1 Intercambio de ideas
Porque sabemos que la circulación de gente y el intercambio de ideas son necesarios para que todo movimiento crezca, la propuesta es establecer una red de comunicación entre quienes, en distintos países estamos trabajando en esta misma perspectiva.
5.2. Antecedentes
Tanto el feminismo como el movimiento y estudios queer han iniciado su accionar político y teórico en otros países, inspirando y motivando nuestra acción en Argentina.
En relación al tango queer, son dos los antecedentes que fundan nuestra acción: (i) el International Queer Tango Festival de Hamburgo, que se organiza anualmente en Alemania desde el año 2000 y cuyos fundadores fueron los primeros en utilizar la denominación “queer tango” (ii) el libro Tango y Género de Magali Saikin, que propone una relectura del tango argentino desde la visión de género, y deja asentadas las primeras reflexiones hechas en relación a las tensiones de género que se dan en el tango entendido como fenómeno cultural.
6. ACTIVIDADES
6.1 Clases de tango
Las clases de tango queer son clases abiertas a todas las personas, sea cual sea su identidad sexual, raza, clase social, nacionalidad. La propuesta es elegir libremente al compañero o compañera de baile y el rol que cada uno desee ocupar. En las clases se enseña a bailar los dos roles, conductor y conducido, desde los primeros pasos, lo cual abre el camino a la exploración de nuevas posibilidades dentro la danza.
6.2 Práctica
Las Prácticas de Tango Queer son espacios abiertos a todas las personas, sea cual sea su identidad sexual, raza, clase social, nacionalidad. Son espacios de encuentro, de sociabilización y de intercambio, en los que se baila tango eligiendo libremente la pareja y el rol que cada uno quiere ocupar.
6.3 Promoción de expresiones artísticas relacionadas con el tango queer
Fotografía, pinturas, dibujos, esculturas, comics, caricaturas, películas, teatro, fileteado.
La escasa presencia de expresiones artísticas que plasman el tango entre mujeres y entre hombres, o el travestismo en el tango, denuncia o bien un borramiento histórico de estas prácticas, o bien la forma silenciada en que pudieran ocurrir.
Conociendo la importancia de la función simbólica del arte en una sociedad, se promueve desde este espacio la producción y puesta en circulación de manifestaciones artísticas que tengan como tema la diversidad en el tango.
6.4 Promoción de discusión e intercambio de material teórico sobre lo queer, y sobre el tango.
Desde tango queer se propone tomar el Tango como tema para pensar el ordenamiento de las relaciones entre los sexos en la sociedad, y las tensiones que se fundan entre las personas de acuerdo a la clase, género, nacionalidad, etc., teniendo en cuenta el carácter simbólico de la estructura del baile, y entendiendo el tango como fenómeno cultural, espejo de la sociedad en la que se manifiesta.
Que la práctica del tango queer sea un hecho cuestiona los fundamentos mismos de este ordenamiento y abre las posibilidades a nuevas lecturas.
Es por eso que través se este espacio se invita a generar y hacer circular producción teórica que tenga como tema la diversidad en el tango.
6.5 Fiestas de Tango Queer
Las fiestas de tango queer se realizan sin fecha ni lugar fijo a lo largo del año, y son eventos preparatorios del Festival Internacional a realizarse en noviembre del 2007. En ellas se celebra la diversidad en el tango entendido como fenómeno cultural. Por este motivo, además de bailar tango, en las fiestas hay distintas manifestaciones artísticas (muestras, proyecciones, performances, shows) y momentos de debate y reflexión.
6.6 Festival Internacional de Tango Queer
Planeamos realizar en noviembre del año 2007 el primer Festival Internacional de Tango Queer de Buenos Aires. El Festival se propone como una celebración de la diversidad en el tango. Es por un lado un momento de encuentro entre las personas que en distintos países estamos trabajando de maneras diferentes en esta misma línea (profesores, organizadores, bailarines y alumnos de todas partes del mundo), y por otro, la oportunidad de reunir a artistas e intelectuales que apoyen el movimiento. Es una ocasión para pronunciarnos políticamente, y dar difusión a lo que hacemos a nivel nacional e internacional, a través de un marco de actividades que va a incluir clases de tango, milongas, shows, conciertos, debates, conferencias, muestras de fotografía, pintura, proyecciones.
(*) Para noviembre 2010 se espera la Cuarta Edición del Festival Internacional de Tango Queer en Buenos Aires. Declarado de Interés Cultural por la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación.
Mas Info: www.festivaltangoqueer.com.ar
Selección: V.G.
Con-versiones Diciembre 2007 y Julio 2010
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