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Entrevista a Sarah Bianchi
Titiritera
Por Nora Martínez

Sarah Bianchi  es una mujer de 84 años. Contextura pequeña y corazón grande, obstinada, luce una sonrisa generosa y una energía vital que cualquier adolescente envidiaría.
Nos encontramos allí, en su lugar, el Museo Argentino del Títere,  intentando sumergirnos en su historia, imaginando la magia que la unió durante muchos años a Mane Bernardo.
Y entonces nos dice...
El Museo nació con Mane Bernardo que fue su maestra, su amiga, con la que trabajó toda la vida. Mane ya murió. 

El comienzo
 Con ella buscamos la vida de los titiriteros, la historia... así se fue juntando material y llegó un momento que dijimos no tiene sentido tener todo esto guardado, más vale exponerlo para que todo el mundo lo pueda usar y así nació la idea del museo, teníamos bastantes cosas pero lo que no teníamos era dónde ponerlas así que lo declaramos itinerante y empezamos a andar con los baúles para todos lados, para los que quieran verlos y así recorrimos todo el país, con los títeres a cuestas. Nosotras al mismo tiempo que trabajábamos de titiriteras montábamos el museo ahí, hasta que le fuimos dando forma estable. Entonces yo decidí que teníamos que estar acá.

 En donde había sido la casa de la infancia de Mane. (Piedras 905 Capital. Bs. As. Argentina)

 La vida nos encuentra por coincidir que las dos éramos artistas plásticas, ella ya era una pintora de fama reconocida, con trayectoria, y yo no... y así empezamos a hablar de otras cosas aparte de la plástica y me invitó a que trabajara en su taller que estaba acá, en el piso de arriba y ahí continué con la plástica, a pintar telones, títeres.

 Los titiriteros de acá no habían surgido de ninguna escuela sino que habían venido de profesiones que tienen alguna afinidad,  escritores, pintores, escenógrafos o gente de teatro, pero nadie específicamente titiritero de profesión, se fueron haciendo con todos los elementos. Bibliografía no existía así que nosotros, en viajes fuimos recogiendo toda la historia, sabiendo toda la historia, conseguimos libros antiguos y ahora existe la biblioteca, tenemos seiscientos volúmenes de títeres, aparte de historias, libretos y la estoy armando acá arriba para el público, para que quien quiera pueda tener acceso.

 Nuestros primeros viajes a Europa fueron muy importantes, Inglaterra, Francia.
El títere es una forma de teatro, hay gente que lo reconoce, que sabe que no es un juego de chicos, está el teatro de actores y el teatro de títeres, pero todo es teatro, entonces puede ser tanto para adultos como para chicos... no es como un loco que juega con muñequitos... te preguntan usted qué hace, profesión: titiritero, no, no pero de qué vive, de qué trabaja, de titiritero!!! es terrible! se creen que estás jugando... un cuadrito, te dicen...detesto los diminutivos!!! “ay fulano hace unos cuadritos!” no tiene una obrita para los chicos...? no obritas no tengo, tengo obras! No se puede! lo toman como un juego... una cosita, un pasatiempo, uno puede ser escultor, puede ser titiritero, artista plástico, músico, ingeniero, médico, abogado, lo que sea, son todas profesiones a las que uno se entrega honestamente con el mismo fervor, sino, no lo elegirían, podrían hacer otras cosas alguna otra profesión más rentable, pero cuando uno elige, se entrega a eso y lo defiende. Yo defiendo mi profesión, además, no vivo ninguna otra, yo podría decir que soy profesora, porque me recibí de profesora en letras, pero soy titiritera, las letras me sirven en la vida y en mi profesión de titiritera muchísimo, desde el punto de vista literario, del conocimiento, pero mi profesión: titiritera, plástica tampoco, no es que dejé la plástica, la volqué al títere, por ejemplo, hago un boceto para una cabeza de títere, una pintura para un decorado, no me dedico a pintar cuadros pero tengo la posibilidad de expresarlo en mi profesión.

Esa es la maravilla
Dentro de la misma actividad cambio  de intereses en distintos momentos, por ejemplo, a veces me vuelco más al libreto, otras a  la actuación, o a la inversa, varía de acuerdo al momento, pero siempre relacionado a los títeres. Ahora, en este momento, estoy más dedicada a la puesta en escena, al espacio escénico, cómo mover las cosas, inventar formulas para el trabajo, todo eso, distintas obras que además me interesen, muy cambiante, es muy amplio el espectro, o de pronto me dedico a una técnica y después no sé, voy a inventar con un collage, cualquier cosa, las técnicas del títere van cambiando, y esa es la maravilla con la que una está, así no te aburrís nunca, nada rutinaria es mi vida, es esencialmente creativa, me da la libertad de hacer lo que se me antoje, equivocada o no, nadie me garantiza que lo que haga va a salir bien, pero tengo interés en hacer eso y que nadie me lo prohíba.....

Cuando más prohibido más creativo
En este país que te parece?! Cuántas veces, con nuestra historia, cuántas veces uno fue prohibido! Pero no importa, te lo guardás, dejás pasar y esperás el momento. una cosa curiosa cuando más prohibido estas es cuando más creativo sos y a la inversa. Cuando sos un rebelde. En cambio si sos una persona sumisa ahí te encajaste, hacés lo que te dicen que tenés que hacer. Pero si te dicen no!  Ahí vos volás y creas mucho más, no sé si será de bronca, de rebeldía, no sé pero las épocas que uno se siente más creativo son las prohibidas.

Rebeldías
No soy rebelde excesivamente, rebelde en cuanto a los gustos generales, por ejemplo con la ropa, a mi no me importa lo que se usa, me gusta que una ropa me quede cómoda y punto, que me gusten los colores, más allá de los colores de moda, la moda me interesa tres pepinos, se usa un zapato con punta, a mi no me gusta con punta, entonces redondo, no se usa, a mi que me importa, me gusta, cuando se usaban las polleras, a mi me gustaban los pantalones, pero estaban prohibidos, eso también estaba dentro de las prohibiciones. Recuerdo que tenía que ir a dar clases y había que ir en pollera, entonces yo tenía colgada en el vestuario una pollera que me la ponía cuando entraba a dar clase y después cuando me iba, me la sacaba y me ponía los pantalones. De esas rebeldías hablo, y no he cambiado me doy cuenta...

Los caballos y el fútbol
Con los caballos un amor, una convivencia de igual a igual, amo los caballos, yo comía un sándwich y le daba uno a los caballos, iba a juntar frutas al monte y le daba al caballo, yo comía una y una para él. Mi padre tenía una quinta bastante cerca de la capital, ahora ya no es campo, pero en esa época era campo, y nos pasábamos mucho tiempo, todo el verano y tenía los caballos ahí,  y también jugaba a la pelota, me encantaba, y aún hoy cuando paso por ahí y a los chicos se les va una pelota, se las devuelvo con una patada, me gusta. Me encanta mirar un partido bien jugado, porque lo veo como un valet, gane uno u otro, que sé yo, mi corazoncito esta en Boca, pero no importa me gusta ver el fútbol.

San Telmo
Acá en esta casa yo viví con Mane  desde el año  43 y ahora está tomada por los títeres, y después nos mudamos porque tuvimos la posibilidad de hacerlo, a Recoleta y desde el 70 hasta hace dos años  estuve ahí, pero después me mudé  a dos cuadras del museo, estoy prácticamente en San Telmo todo el día, es mi barrio, conozco el barrio, los pocos que quedan, ya no hay de aquella época, me preguntan no tenés miedo, no!!!! Me conocen las baldosas, yo salgo de noche acá a dos cuadras, a veces voy a comer, salgo a las doce o una y vengo caminando sola sin problemas, no tengo ningún temor, puede pasarme algo, no digo que no, pero me puede pasar lo mismo, en cualquier lado, a mí me asaltaron en Las Heras y Agüero, así que es todo lo mismo.

Cuando partió Mane
No fue tan sorpresiva, no es que ella estuviera muy bien, pero yo no estuve bien, pensé en dejar todo, cambiar totalmente, terminar con la historia nuestra y ponerle un corte total, esa era una posibilidad, y la otra, era seguir tratando de hacer lo que nosotras teníamos pensado, me faltaba mi brazo derecho, estaba como mutilada, pero seguí, seguí, seguí... no me arrepentí nunca porque fue una decisión casi consensuada, lo sentí así como que ella me impulsaba, cómo iba a dejar, cómo iba a tirar a la basura, porque era como dejar, era tirar a la basura lo mío, pero al mismo tiempo lo de ella, porque todo esto es obra de ella y mía entonces, no! no tenía derecho, mirá siempre, lo que uno quiere hacer es mucho más de lo que ha cumplido, a veces me dicen cual es el secreto por el que yo tengo siempre tanto empuje y tanta fuerza, estoy haciendo esto, siempre tengo proyectos para hacer, entonces nunca puedo decir, bueno ahora me quedo a descansar, no! Terminé, entonces sigo con lo otro, siempre hay otra cosa y otra y otra hay proyectos locos también, no importa...

Proyectos locos
Por ejemplo a mi me gustaría poder agrandar el museo, comprar otra casa, la de al lado, que sé yo, entonces poder hacer en ese lugar una sala de teatro para títeres, exclusiva, poder tener espacio para alojar a los colegas que vienen de otros lados, existen ciertos apoyos para ciertas pequeñas cosas, eso sí, ahora por ejemplo el instituto del teatro me dio unos pesos para poder cerrar el patio de arriba, donde estoy armando la biblioteca, pero claro, son cosas chiquitas, que ayudan porsupuesto, pero chiquitas. La salita chiquita mía yo creo que es la única dedicada exclusivamente a títeres, yo quiero tener una como esta solamente con cosas para títeres, más grande. Muchas veces, gente del teatro, gente amiga, me dicen, mirá yo querría hacer un monólogo, ahí andaría bien, pero yo les digo, no, disculpáme pero no es títere, yo acá solo quiero cosas de títeres, se hacen exposiciones, pero de qué, fotos de titiriteros, o de pintores titiriteros o de sombras,  pero todo relacionado con títeres porque sino volvemos a coparlo con las otras actividades muy respetables, pero que no son títeres que se pueden hacer en otro lado, pero no acá, este es el museo del títere con la sala  para títeres, hay cursos de narración por ejemplo, que tiene mucho que ver con el títere, todo eso si.

Siempre hay un núcleo de gente trabajando que no es exclusivamente del museo, nunca quise tener algo cerrado, mejor abierto...
Conoces la sala?


 

 

 

Con-versiones Septiembre 2005

 

        

 

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