El "trans" de Transdisciplina
Sergio
Rocchietti
Disciplina
y "Trans"
Pareciera ser que la palabra "disciplina"
es muy disciplinada y por lo tanto es una palabra que convoca
los significados usuales y los usuales modos de entenderse entre
los seres humanos hablantes (nótese el tono irónico, aunque no
se note). Mientras tanto la palabra "Transdisciplina",
a la que escribimos con mayúscula para que se le note su Gran
Importancia, genera grandes dificultades de comprensión.
Obviamente se puede apreciar a simple
vista, esto es, sin utilizar instrumentos ópticos de aproximación
o alejamiento, que la palabra Transdisciplina no es más que la
combinación de "disciplina" más el prefijo "trans".
Simple muy simple. Pero no."Transdisciplina".
Si "disciplina" es una
palabra antigüa tomada del latín, deriva de 'discípulo', que llega
al castellano entre los años 1220 y 1250 y significa 'doctrina'
o 'ciencia' y a partir del 1250, 'sumisión a las reglas', y 'azote
de penitente', vulgarmente, látigo; el "trans" no es
más que 'a través de', 'más allá', 'hacer pasar a través' y forma
parte de muchas palabras que van a significar una acción de movimiento
como 'transporte' o 'transigir'. Y retomando el "pero no"
anterior, aunque no queremos hacer etimologías, debemos traerlas
para ir más allá de ellas. Es justamente la diferencia que hay
entre "disciplina" y "Transdisciplina". Una
diferencia entre el azote y el movimiento. Entre la doctrina y
la lectura. Entre el dogma y la creación. Nada más. La diferencia
entre ambas es, justamente, el ir o el quedarse. El permanecer
o el pasar a través de.
A buen entendedor pocas etimologías
(igual lo retomaremos aunque no sabemos cuando).
Discerniendo
lo postmoderno:
Partamos de un hecho básico, concreto, evidente,
audible y visible, práctico. El hecho es que el campo de las ciencias
(saberes) está parcelado y fragmentado. Hay una cantidad de disciplinas
que tienen competencias, incumbencias, legitimidades, prácticas
y nítidas fronteras. Esto no siempre fue así, sino que fue una
progresiva concreción de distintos procesos que no detallaremos,
aunque es muy fácil situar épocas y situaciones, no hace falta
más que hojear ciertos textos dedicados a la historia de la ciencia
o a la de distintos saberes (Sarton, Koyré, etc).
Destaquemos otro hecho básico: la
cultura es un lugar.
Si seguimos, nuevamente, la etimología,
la cultura es el lugar de lo cultivado y aún de lo cultivable.
Este es un significado del Renacimiento (alrededor del 1500) para
nuestro idioma. Ahora bien, el significado actual de 'cultura'
recién nos llega a partir del siglo XIX desde Alemania, 'kulturell',
lo 'cultural'.
Luego: La cultura es el lugar de
lo humano.
La cultura es el lugar donde lo humano
puede ser.
La cultura como lugar es un territorio.
Primero fue el lugar de la permanencia donde se realizaban los
cultivos. Esto sucedió en la época Neolítica (10000 A.C)., cuando
se deja el nomadismo para pasar a lo sedentario. Para cosechar
lo sembrado hay que esperar. El movimiento incesante del nomadismo
se detiene y va a comenzar el tiempo de las ciudades (subráyese
tiempo). Un tiempo que el porvenir afianzará hasta llegar hasta
nuestras actuales "megalópolis" (concentraciones urbanas
de millones y millones de habitantes).
Nuestro breve resumen intenta trazar líneas y nada
más, dejamos de lado más que lo que incorporamos a nuestras reflexiones,
pero no olvidamos que lo único que queremos destacar es: una propuesta
metodológica para el "trans" de "Transdisciplina".
La cultura es el lugar donde acaecen
sucesos.
Según Levi-Strauss: tres órdenes
de sucesos son los constitutivos, lingüísticos (mensajes), económicos
(mercancías) y de filiación (mujeres), la función es el intercambio.
O sea, la cultura es el ámbito donde se intercambian mensajes,
bienes, y mujeres. La circulación de mujeres es consecuencia de
la prohibición del incesto.
Esto ha sido planteado en "Las
reglas elementales del parentesco" y en la "Antropología
cultural" (I y II).
Ahora bien, ¿nos alcanza esto hoy?
Creemos que no.
La cultura es el lugar donde acaecen
sucesos.
Múltiples.
Múltiples sucesos. De toda índole.
"Naturaleza, sociedad y cultura", ha dicho Levi-Strauss.
Eso sigue siendo un ternario ¿cómo abolirlo? O ¿por qué abolirlo?
Porque ya lo ha sido.
Ha sido abolido, neutralizado, desactivado,
incluso roto.
Lo postmoderno lo ha logrado.
No sabemos donde empiezan y donde
terminan: naturaleza, sociedad y cultura.
Las mujeres, los bienes y los mensajes
se mezclan en el "pastiche" postmoderno.
Los fragmentos se unifican en unidades
ilusorias y vuelven a estallar siguiendo movimientos impredecibles,
las cercanías se alejan y las lejanías se acercan, la repetición
se hace reiteración fractal. La globalización es mucho más que
la geografía terrestre (Anotar:el libro de McLuhan "La
aldea global"). Ya se trata de los multiuniversos,
micros o macros.
Tecnobiologías y tecnoarmas.
La palabra "neuropsicoendocrinología"
no es un invento, se designa de esa manera a un master (estudio
de posgrado) realizable en una Fundación dedicada a los temas
cardíacos, en la ciudad de Buenos Aires, desde hace tres años.
¿Podremos seguir pensando en las fronteras de las disciplinas
como lo hacíamos? ¿Podremos seguir ubicándonos y refugiándonos
en ellas? Quizás sí, quizás no.
La
dimensión desconocida (The twilight zone)
Usted ha entrado en: Zona de Indeterminación.
En la entrada al Infierno del Dante
(año:1300) podía leerse: "Dejen todas sus esperanzas aquéllos
que aquí entren". En la entrada a la Zona de Indeterminación
(año 2003) puede leerse: "Abandonad todas vuestras certezas
aquéllos que aquí entren".
El futuro es hoy. El mañana no existe.
El futuro es hoy. El pasado no existe.
El futuro es hoy (repetir indefinidamente).
Lo
actual
Usted ha entrado en la Postmodernidad.
En la Postmodernidad todo se ve.
Todo es visible.
Contrapunto uno: "Ver no es
comprender". Se dirá en los lugares no postmodernos.
Hay que estar informado.
Contrapunto dos: "Demasiada
información es desinformación".
¿Es usted un iletrado electrónico?
Generación "X", yuppie,
hippie, beatnik, punkie, conviven alegremente (¿?) en la postmodernidad.
Grito posmo: "¡No sé lo que
quiero pero lo quiero ya!"
Exit (salida) posmo: chill out (si
no sabe lo que es acérquese al "dancing").
Prendiendo
la T.V.
Un conocido locutor radial y luego
presentador televisivo tenía la costumbre de reiterar una frase
en la cual se complacía, quizás incluso porque pensaba que era
de su autoría, no vamos a dudar de ella, de la autoría, pero igualmente,
podemos repetirla, ella era: "Todo tiene que ver con todo".
Lo cual me hacía pensar que lo inverso era igualmente válido,
que: "Nada tiene que ver con nada".
Percibía en ese interjuego del todo
y la nada, que algo estaba diciéndose, pero que no alcanzaba a
percibir que era eso.
Apagando
la T.V.
Hoy, a más de diez años de la publicación
del libro cuyos artículos sobre lo "trans" vamos a reproducir,
con nuestros destacados en diversos tamaños y colores, estamos
en condiciones de precisar que aquella frase de: "Todo tiene
que ver con todo" nombraba con inusitados relieves, haciéndolos
nítidos, los contornos del espíritu de la época. ¿Y cuáles eran
esos contornos? Los de un movimiento multiplicado, que hace que
todo tenga que ver con todo. Lo cual introduce que los nexos sean
ligeros, débiles, inestables y de allí que la consecuencia pueda
ser su reversión, a veces inmediata, casi instantánea: "que
nada tenga que ver con nada".
Desplazamientos sutiles, desplazamientos
violentos, borramientos de fronteras, establecimientos de fronteras,
creación de nexos y relaciones, rupturas de nexos y relaciones,
aludes y aluviones, ciclones e invasiones.
La multiplicidad encuentra el cauce
de lo común, lo común de una designación: lo postmoderno.
Al hacer eso no hacemos más que nombrar.
Nombrar lo múltiple, unificándolo e identificándolo. De lo indiscernible
a lo discernible (dis-cernible). Hemos nombrado reuniendo, hemos
otorgado un título a lo que sucede, a lo que sucede sin nuestra
intervención, a lo múltiple que acontece. Un título, un encabezado.
Sólo eso.
Para operar una apertura de lo postmoderno,
para operar una apertura en lo postmoderno, hay que crear
las condiciones y esas son conceptuales (estamos tentados de escribir:
transconceptuales, lo dejamos para el futuro). "El Futuro
no es hoy" ¿se podrá apreciar la temporalidad en otros modos
aparte del modo postmoderno? Anotar: lectura de "Ser y Tiempo",
Martín Heidegger, Segunda parte, "El Dasein y la temporalidad".
Contrapunto tres: "El Futuro
no es hoy".
Para operar una apertura de lo postmoderno
en regiones discernibles y en las cuales podamos actuar, es necesario
leer.
Leer no es hacer visibles los textos,
leer es hacer posible las huellas, es transformarse, es metamorfosearse
en superficies de inscripción, es abandonar la forma privilegiada
de lo humano: lo antropomórfico.
Leer no nos lleva a lo que, clásicamente
se hubiera supuesto, pensar.
Leer no es pensar. Leer es leer,
y leer bajo esta premisa no es pensar sino que es dejar suceder.
Dejar suceder en nosotros algo que no es esperado. Algo inesperado
y no esperable.
Leer es abrir.
(Por supuesto, todas las acciones
incluídas usualmente en el acto de la lectura son bienvenidas
y no son rechazadas: pensar, sentir, reflexionar, encontrar, olvidar,
percibir, fantasear incluso soñar y demás).
Leer es abrir en lo actual de nuestra
época una posibilidad de ser.
Simplemente un inicio.
Simplemente un intento.
El trans de Transdisciplina propone
un momento que atraviesa las determinaciones epocales para llegar
a una región diferente de las usuales.
Simplemente un momento.
Luego el retorno.
Bonus
(si ha llegado hasta aquí se lo merece) :
"Se
nos ha impuesto la ley de la confusión de los géneros. Todo es
sexual. Todo es político. Todo es estético a la vez. Todo ha adquirido un sentido político, sobre todo a partir de 1968: la vida
cotidiana, pero también la locura, el lenguaje, los media, al
igual que el deseo, se vuelven políticos a medida que entran,
en la esfera de la liberación y de los procesos colectivos de
masas. Al mismo tiempo todo se ha vuelto sexual, todo es objeto
de deseo: el poder, el saber, todo se interpreta en términos de
fantasía y de inhibición, el estereotipo sexual se ha extendido
por todas parte. Al mismo tiempo todo se estetiza: la política
se estetiza en el espectáculo, el sexo en la publicidad y en el
porno, el conjunto de las actividades en lo que se ha dado en
llamar la cultura, especie de semiologización mediática y publicitaria
que lo invade todo -el grado Xerox de la cultura-. Cada categoría
es llevada a su mayor grado de generalización perdiendo con ello
cualquier especificidad y reabsorbiéndose en todas las demás.
Cuando todo es político ya nada es político, y la palabra carece
de sentido. Cuando todo es sexual, ya nada es sexual y el sexo
pierde cualquier determinación. Cuando todo es estético ya nada
es bello ni feo, y el mismo arte desaparece. Este paradójico estado
de cosas, que es tanto la realización total de una idea -la
perfección del movimiento moderno- como su denegación -su liquidación por su mismo exceso, por
su extensión más allá de sus propios límites-, puede ser reconquistado
en una misma figura: transpolítica, transexual, transestética".
"La
transparencia del mal", J. Baudrillard.
Para entender la cultura no hay que
ser culto. Para entender la cultura se comenzará por no intentar
entender a la cultura como un todo. Consecuencia: es pura banalidad
intentar entender los todos.
Corolario:No hay todos para entender.
Continuación del Bonus:
Algunos extractos de la Introducción de Levi‑Strauss
a la obra de Marcel Mauss (Marcel Mauss, Sociologie et Anthropologie,
PLTF, 1950) tal vez aclaren algunas referencias hechas sobre
la cultura. Las referencias están en la tercera edición, aumentada,
de 1966.
"Toda cultura puede ser considerada
como un conjunto de sistemas simbólicos, de los cuales se destacan
en primer lugar el lenguaje, las reglas matrimoniales, las relaciones
económicas, el arte, la ciencia, la religión. Todos estos sistemas
tienden a expresar ciertos aspectos de la realidad física y de
la realidad social, y más aún, las relaciones que estos dos tipos
de realidades tienen entre sí y que los mismos sistemas simbólicos
tienen entre sí..."
" ( ... ) ninguna sociedad puede ser
jamás integral y completamente simbólica; o, con más exactitud,
nunca llega a ofrecer a todos sus miembros y en el mismo grado
el medio para utilizarse plenamente en la edificación de una estructura
simbólica que, para el pensamiento normal, no es realizable más
que en el plano de la vida social." (Pág. 20)
"Por lo tanto, sería inevitable que
un porcentaje (que además es variable) de individuos se encuentre
situado, si podemos decirlo, fuera de sistema o entre dos o varios
sistemas irreductibles. A ellos, el grupo les pide e incluso,
impone, que imaginen ciertas formas de compromisos irrealizables
sobre el plano colectivo, que simulen transmisiones imaginarias,
que encarnen síntesis incompatibles."
(Pág.
20)