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Buscando los
orígenes
Sergio Rocchietti
"¿Qué es la originalidad?.
Algo que no tiene nombre, que aún no puede nombrarse aunque todo el mundo lo
tenga ante los ojos. Tal como los hombres suelen ser, tan sólo comienzan a ver
la cosa cuando se la nombra. Los originales fueron los nombradores".
F. Nietzsche, "La gaya ciencia".
"¿Cómo puede el que busca dar nombre a lo que busca todavía?. El encontrar
reside en el decir confiador de la palabra nombradora".
M. Heidegger, De camino al habla.
Buscar los orígenes es una actitud respetable, pero no podemos evitar cierta
trémula interrogación, ¿es que son necesarios? Y sí sabemos que sí, pero también
que es necesario alejarse de ellos. En fin, sabemos que en sus cercanías hay
densas influencias y perturbadores aires. Digámoslo de una vez, aires de
familia.
En nuestro recorrido iremos primero a sitios cercanos, al siglo XIX y luego
mucho más lejos, entre y 12000 años antes de Cristo, para volver al siglo XIX.
Hay sitios olvidados hay textos sin voz (sin
interlocución),que sólo se conservan como fósiles y que sólo provocan una
incesante repetición hueca de sus palabras muertas. Palabras muertas o vacías,
es lo mismo, son dos formas de la nada
(1).
La repetición sin la relación apropiada es lo que hace insensibles a esos
textos. Es necesario agregar que texto nos dice -a nosotros- "tejido" y esa
trama de palabras -texto- es el tejido que nos forma cuando intentamos el
ejercicio de nuestra práctica. Antes y después también, pero ese ya es otro
asunto. Para que no nos volvamos insensibles a ciertos textos -difíciles por
cierto- o para que dejemos que nuevas palabras nos hagan vivir de nuevo el
lenguaje, iremos al siglo XIX .
El siglo XIX es, por cierto, el siglo que más afinidades tiene con el
nuestro; la cercanía de sus sucesos y sus ideas se continúan en el siglo XX.
Repasemos algunas de esas ideas y autores.La primera mitad del siglo está
dominada por la figura de Hegel -hoy agregamos también allí a-
Kierkegaard, Schopenhauer, y Feuerbach. La segunda mitad lo
está por Marx, Darwin, Nietzsche, y Freud; esa es
nuestra perspectiva, pero hay muchas obras y autores que son los nutrientes de
esos hombres y están olvidados; únicamente cuando se trata de verificar si, por
ejemplo el psicoanálisis origina un saber específico, se recurre a lo que se
llaman las "raíces históricas" (genealógicas, diríamos con Foucault) y es,
entonces, que resurgen ciertos aspectos teóricos vigentes en neuroanatomía o en
física y es así que aparecen nombres como los de Brücke, Helmholtz,
o du Bois Reymond. Pero es ya en 1824 que tenemos el libro de Herbart
"La psicología como ciencia" y las consideraciones de Herbart
acerca de lo inconciente pueden haber llegado a Freud por intermedio de
su maestro Meynert, a cuyas clases de psiquiatría asistió con especial
interés.
¿Por qué nuestra preocupación por retomar estas
ideas? Veremos como Herbart desarrolla un concepto de lo inconciente
(2),
y además el concepto de "aparato psíquico" nos va a ser un correlato
indispensable para el tratamiento del "aparato del lenguaje" ; el "aparato del
lenguaje" fue una denominación de Meynert (3) y
Freud se refiere a éste, asimilándolo y haciéndolo propio en su escrito
sobre "La afasia", que data de 1891.
Entonces, Herbart nos indica como pudo presentarse a Freud la idea de
lo inconciente, a Meynert se lo hace por lo que luego desarrollaremos
sobre el lenguaje en las primeras aproximaciones freudianas -que adelantamos,
son decisivas para su posterior seguimiento- y la conexión Herbart -
Freud pudo realizarse a través de Meynert.
Vayamos al punto de las ideas que queremos volver
a traer del siglo XIX y que reencontraremos más adelante referidas a la
lingüística. Esto se relaciona con lo que llamaremos: "el trabajo del saber"
(4).
El modo de pensamiento científico de una época está dado por las premisas
conceptuales o invenciones en un campo de saber que gracias a su eficacia
-lograda en el campo de ese saber- son importados, para decirlo asi, por otros
saberes. Hoy lo llamaríamos -siguiendo a Khun- el paradigma reinante en
determinado momento. Este es el caso de la biología del siglo XIX ; las ideas
que implementaba la biología eran retomadas por otros saberes. Uno de esos
textos que va a proponer una metodología del trabajo del saber son las
"Lecciones de anatomía comparada" de Cuvier, obra que se edita en el
año 1800. No olvidemos que la biología hasta la aparición del "Origen de las
especies" de Darwin en 1859 provenía de la tradición de Linneo
(1707-1778) y se ocupaba de la comparación y la clasificación, el biólogo actual
era llamado naturalista,lo destacable es que Linneo crea un sistema de
clasificación científico a partir de la botánica. El sistema de clasifícación
estaba basado en la observación y nominación en latín de las distintas especies
y variedades de plantas. El saber botánico de la comparación y clasificación es
el que recoge Cuvier en sus "Lecciones de anatomía comparada".
La otra referencia indispensable en nuestras
cuestiones acerca del trabajo del saber referido a, cómo las ideas interpenetran
y determinan a los saberes, es Lamarck (1744-1829), este también se
dedica a la botánica pero además investiga en la zoología; a él debemos, por
ejemplo, la distinción entre animales vertebrados e invertebrados. Lamarck
fue el primer expositor de una teoría evolucionista, llamada luego lamarkismo.
Esta teoría la expuso en su obra "Filosofía biológica". Según ella, los
seres vivos se transforman en virtud de dos causas: una es el poder de la vida y
la otra es la acción de los agentes modificadores. Es, para él, el medio
ambiente el que modela el organismo de los animales y de las plantas, y estas
modificaciones ocurridas, son transmitidas por la herencia. Sin embargo, la
teoría lamarkiana no tuvo una debida propagación y aceptación en la época por la
influencia decisiva de ¿quiénes? pues justamente, de Cuvier y de
Linneo, ambos sostenedores del creacionismo -paradigma imperante en
aquellos días-. ¿Qué es el creacionismo?. Sintéticamente éste postula que
la evolución no existe, y que todos los seres vivos fueron creados aisladamente
por géneros y especies fijas e inmutables. Esta creación fue llevada a cabo
desde la nada por Dios, es la famosa creación ex-nihilo
(5).Suele
ubicarse, usualmente este momento en el inicio del libro del Génesis, pero ello
constituye un error ya que no es sino hasta el libro de los Segundos Macabeos,
7, versículo 28 que se propone la creación desde la nada (ex-nihilo):
"Te ruego, hijo, que mires al cielo y a la tierra y, al
ver todo lo que hay en ellos, sepas que a partir de la nada lo hizo Dios
(-la expresión literal es: de cosas que no son-) y
que también el género humano ha llegado así a la existencia".
Desde aquí y desde el capítulo 1,20 ss. del Génesis,sí, se instala la postura
del creacionismo. Desde la letra escrita, desde esas inscripciones del
Antiguo Testamento, inmemoriales y anónimas, desde allí ese saber esta moldeado
por aquellos caracteres que constituirán al naturalista. Cuvier y
Linneo están cercados por lo que le imponen estas letras :
1 Génesis 20:
"Dijo Dios: bullan las aguas de animales y aves revoloteen sobre la tierra".
1 Génesis 21:
"Y creó Dios los grandes monstruos marinos y todo
animal viviente,los que serpean,de los que bullen las aguas..."
1 Génesis 24:
"Y dijo Dios produzca la tierra animales vivientes
de cada especie: bestias, sierpes y alimañas terrestres...
Estas letras inscriben límites infranqueables,
son los límites de lo imposible de ser atravesado, los que allí sostienen lo
infranqueable. Sólo Darwin podrá trasladar esa imposición, y no sin un
gigantesco esfuerzo. El concepto de evolución será un punto de vista
inextinguible en Freud, será lo que él llamará "el punto de vista
genético" (6).
De todo lo anterior tenemos que retener la palabra "comparación". Y
ahora entramos de lleno en lo que debemos explicitar de las investigaciones
sobre el lenguaje en el siglo XIX. El trabajo del saber hace que
la idea y la práctica de la comparación de la biología pase a la
investigación acerca del lenguaje.
Estaba a reservado a Franz Bopp realizar por primera vez esta tarea.
En 1816 publica un trabajo que relaciona el sistema de conjugación del sánscrito
comparándolo con el griego, el latín, el persa y el alemán. Podemos situar con
precisión a este estudio, que se inicia con Bopp, como el nacimiento de
la lingüística comparada.
Los conceptos entre otros, que se generan a partir de la lingüistica
comparada del siglo XIX son los de parentesco lingüístico y de
prototipo común. Comienzan a relacionarse las distintas lenguas y a tratar
de encontrarse en las lenguas precedentes un origen común.
Ahora bien, quisiera reforzar la hipótesis del
"trabajo del saber" y para eso voy a citar las palabras de Federico Schlegel
(7)
cuando dice que: "el punto decisivo que lo
esclarecerá todo -esto es, la
relación del sánscrito con otras lenguas- es
la estructura interna de las lenguas, que nos dará formas enteramente nuevas
sobre la genealogía del lenguaje, así como la anatomía comparada ha alumbrado a
la historia natural".
Hasta ese momento la filología clásica, o sea el estudio del establecimiento
correcto del latín y del griego, estudio que se había reiniciado en Florencia en
la época del Renacimiento en la academia neoplatónica de Marcilio Ficino
y posteriormente fue reintroducido bajo bases científicas por Federico Wolf
en 1757, era el vigente.
Una gran cantidad de investigadores se dedicó al estudio sistemático de las
lenguas europeas para hallar similitudes o diferencias con el
sánscrito así se fue diluyendo progresivamente la idea de que este
hubiera sido la lengua original -cuestión de la que el propio Bopp, había
dudado ya- lo que sí se estableció firmemente es que casi todas las
lenguas de Europa y algunas de Asia occidental y meridional pertenecen a una
misma familia que se conoce con el nombre de indoeuropea.
Lo que también quedó como un ideal a realizar era la presunción de que con
este método -la comparación- en algún momento se podría "reconstruir" la
lengua original, esto es, el prototipo común del cual derivan todas
nuestras lenguas. Retomaremos esto a propósito de las últimas investigaciones
-que se vienen realizando desde 1960 en adelante y veremos, también, como
ese ideal sigue vigente.
Otro de los hombres que se destacó en este campo -la lingüística comparada-
fue Schleicher ya que expuso una idea que tuvo mucho éxito y que fue la
de unir un árbol genealógico y su concepto de fragmentación del indoeuropeo,
para explicar como de una lengua unitaria y primitiva habrían sobrevenido, por
sucesivas escisiones, todas las demás.
Schleicher introdujo además la idea de que hay que considerar a las
lenguas como organismos naturales que, fuera de la voluntad humana,
nacen, crecen y se desarrollan de acuerdo con reglas determinadas,
después envejecen y mueren manifestando así, la serie de fenómenos que son
designados con la palabra vida. La lengua considerada como un organismo
viviente he allí nuevamente el "trabajo del saber", biológico, como hemos
subrayado, del siglo XIX- y el propio Schleicher destaca que
quería aclarar la evolución de las lenguas aplicando la teoría de la evolución
de Darwin.
Dos grandes ideas se afianzan en el siglo XIX con la língüística comparada:
una, es la de la posibilidad de encontrar el origen del lenguaje,
y la otra, es la del lenguaje como un organismo viviente.
Puntualicemos en cuatro items lo que introdujo la lingüístíca del siglo XIX,
o como ella ha sido denominada posteriormente "gramatica comparada" o "comparatismo"
y que fue criticada por Saussure en el capítulo uno de su "Curso de
lingüística general".
Item uno:
a fines del siglo XVIII se descubre la analogía existente entre el sanscrito
-lengua sagrada de la India antigua- y la mayoría de las lenguas europeas
antiguas y modernas.
Item dos:
Bopp establece en 1816 el método de comparación. Afirma que no
sólo son elementos parecidos los que se encuentran en distintas lenguas sino que
hay entre esas lenguas un parentesco. Estas lenguas son -por herencia-
transformaciones de una lengua madre, el indoeuropeo, que no se conoce
directamente (no hay testimonios de él) pero se ha hecho una reconstrucción del
mismo. Las investigaciones históricas y arqueológicas posteriores denominan
indoeuropeos a distintos pueblos: hetitas, aqueos, indoiranios, que en su
migración se establecen en distintas zonas europeas, en sucesivas oleadas de
traslado, desde el segundo milenio antes de Cristo.
Item tres:
el método utilizado para la investigación del lenguaje es el comparativo.
Procura establecer correspondencias entre las lenguas. Así, se comparan las
series del sanscrito, dios: devah con las del avéstico daeva; del griego: zeus;
del latín: deus; del osco y del umbro diuvei; del irlandés: día ; del galés: duw;
del eslavo: divu.
La comparación se ejerce sea cual fuere su distancia en el tiempo y
buscan que el elemento "X" de una lengua pueda sustituirse al elemento "X" de
otra .
Item cuatro:
la comparación de dos lenguas es ante todo la comparación de sus elementos
gramaticales. 0 sea, que se trata de explicar las partes constitutivas de una
lengua. Estos son los elementos llamados radícales o lexicales; para no correr
el riesgo de confundir elementos que estarían en otra lengua por los préstamos
dados por la cercanía de su actualidad temporal, se eligen los elementos
radicales, ya que la solidaridad, recíproca de los elementos gramaticales hace
que constituyan sistemas coherentes (tiempos, casos personas) y al comparar esos
rasgos se puede evitar el riesgo mencionado.
Dos son las cuestiones que hacen que nos detengamos largamente en la
lingüística del siglo XIX. Una es la importancia que tiene, devenida tal por ser
los estudios sobre el lenguaje que existían en la epoca freudiana, aunque
Freud va a arribar al lenguaje siguiendo la senda de la neuroanatomía. Este
campo de saber va a ser su punto de referencia inicial. Y dos, creo que esto es
lo más importante para nosotros, hoy, las más recientes investigaciones sobre el
lenguaje -es una de sus escuelas- vuelven a privilegiar el método
comparatista,si bien lo hacen con todos los progresos que separan a 1816 de
nuestros días .
Esta investigación surge en Rusia en la década de 1960, el más destacado
expositor de esta escuela que ha sido llamada "Nostratic", es Vitaly
Sjevoroshkin que emigra a los E.E.U.U. en 1974 y enseña en la Universidad
de Michigan.
El nombre Nostratic proviene de la palabra latina "noster", nuestro, y
nomina a la lengua, en rigor, una proto-lengua, que estos investigadores
postulan que es una posibilidad para alcanzar los orígenes del lenguaje.
Hagamos el camino al que ellos adhieren. En primer término debemos considerar
que por la evidencia de restos fósiles, en especial las mandíbulas se pueden
rearmar los aparatos de fonación de un individuo primitivo. Esto
es, que dada una parte del esqueleto se puede -por medio de programas de
computación- reconstruir todo el esqueleto y aún la disposición y forma de los
órganos, esta disciplina se llama paleontología biológica. Por intermedio de
ella se considera que si el homo sapiens poseía algún lenguaje en el año
50000 antes de Cristo no habría podido articular -por la disposición de los
órganos de emisión de la voz- ninguna otra vocal más que una "a" prolongada.
En cambio, mediante el análisis de la evolución y
el sonido de distintas lenguas más el significado de ciertas palabras han
reconstruído el vocabulario básico -nos referiremos luego a él- de un remoto
lenguaje ancestral que sitúan entre los 20000 y 12000 años antes de Cristo, es a
este lenguaje al que lo denominan Nostratic. Del Nostratic se
desprendieron -según ellos- todas las lenguas europeas, así como muchas de
Africa y Asia. Uno de los principios conceptuales de la Escuela Nostratic es
que: "todas las lenguas, quizás con pocas
excepciones, están relacionadas".
El léxico Nostratic ha sido reunido en un diccionario que posee más de
quinientas voces ; para lograrlo se trató de identificar en cada lengua derivada
las palabras y tendencias fonemáticas más arcaicas.
Un avance principal fue realizado cuando pudieron relevar las voces más
estables a través del tiempo. Con la utilización de métodos estadísticos
llegaron a reunir los quince significados más firmes entre esos idiomas. Esas
palabras representan significados, que rara vez o nunca, han sido reemplazados
por otras palabras con el mismo significado en ninguna lengua. La mayor parte de
ellos son sustantivos y también términos que designan diversas partes del
cuerpo.
Los quince significados más estables, de acuerdo a la lista confeccionada
corresponden a: yo-mí ; dos-par ; tú-usted-vosotros; quien-que ; lengua; nombre
; ojo diente ; no - ni; uña; corazón; piojo; lágrima; agua; muerto.
Las investigaciones de la gramática comparada del siglo XIX
establecieron la probable raíz común del latín, del griego, el sánscrito, el
germánico, el celta, el balto-eslavo y el indoiranio, estas lenguas fueron
llamadas indoeuropeas por provenir de una lengua común que se denominó del mismo
modo. Pero las posibilidades de seguir las investigaciones hacia atrás en el
tiempo se vieron reducidas al límite de los años 5000 antes de Cristo por no
tener los comparatistas, testimonio escrito alguno antes de esa época. Lo
que se pudo establecer -en épocas mas cercanas a la nuestra- fue el origen del
arábigo y el hebreo, dado por la lengua-madre llamada afro-asiática ; el origen
del finés y el húngaro dado por la lengua-madre llamada uralo; y la lengua-madre
altaico para el mongol, el japonés y el coreano. Esta lenguas-madre se ubican en
un mismo nivel con el indoeuropeo.
Los lingüístas rusos de la Escuela Nostratic consideran que
ellos han reconstituído el antepasado común a ellas y además han
reconstruido otra protolengua que han denominado Dene-caucásica de la cual
derivaría el idioma chino y otros lenguajes asiáticos. Esta última, la Dene-caucásica,
sería contemporánea del Nostratic.
Proponemos un esquema que va desde las lenguas actuales, de las así llamadas
"lenguas romances", donde se ubicaría la nuestra que proviene del latín- hasta
arribar a la presencia del Nostratic.

La búsqueda del origen no es otra cosa que el tratar de hallar lo que nos
hace Uno en la insoportable diversidad. ¿Vana? ¿Estéril? ¿Ingenua? Esa búsqueda
nos constituye porque lo insoportable es que sea porque sí o porque no. ¿Qué
cosa? Nuestra presencia, nuestro ser, nuestro estar. Punto fugaz, punto de fuga.
Atentado a los narcisismos, y a nuestras creencias. Perspectivas de la nada.
Insoportables certezas que darán origen a los orígenes, si son reales, si son
heroicos, mejor todavía. Nada mejor que las estatuas para darse un cuerpo
pretendido inmortal. Las investigaciones de la Escuela Nostratic, reconociendo
sus esfuerzos, ¿no nos son muy familiares?
Las consideraciones sobre la lingüística que eran
habituales en la época de S.Freud las reencontramos en un artículo que podemos
decirlo asi, Freud utilizó ex-profeso al hallarlo. Me refiero al trabajo
de K. Abel "Sobre el sentido antitético de las palabras primitivas".
Este es un trabajo que se edita en 1884 y del cual Freud hace una reseña
en 1910. Pero estamos lejos de ese momento. Es un punto de arribo y que ya está
plenamente determinado por -por ejemplo- las consideraciones que Freud
desarrolla sobre el lenguaje, en relación al lenguaje figural de los sueños, en
"La interpretación de los sueños". La anterior reseña mencionada nos presenta ya
la vigencia de una proximidad establecida por Freud: la del lenguaje y el
inconciente. A esta proximidad le podemos dar el nombre de una nueva
vertiente; así como nos hemos detenido en la consideración de la vertiente
de la palabra del mito y de la palabra del logos
(8),
como dos afluentes del lenguaje, encontraremos que la proximidad establecida por
Freud da lugar a una nueva vertiente: se trata del encuentro del lenguaje con el
inconciente. Pero, repito, no estamos allí. Me propongo suspender la
explicitación requerida por ese encuentro para comenzar a dar cimientos propios
a esa explicitación. Estos cimientos son los que el mismo Freud traía y que
quedan parcialmente ocultos en tanto él abandona sus intereses neurobiológicos.
Considero que es en el gesto de no pedirle a W.Fliess la devolución del
manuscrito que conocemos como "Proyecto de psicología", donde podemos ubicar ese
abandono. Hipótesis que se corrobora, muchos años después, en el comentario que
le hace a Marie Bonaparte cuando ésta le dice que lo había recuperado junto con
las cartas que le había escrito a aquél.
Es este un momento de flexión -quiero recordar la etimología de
reflexión en su vertiente de "volver a pensar" es, para mí, un momento de volver
a pensar lo que realiza Freud, y eso es lo que hace que debamos considerar -en
su oportunidad- extensamente los capítulos seis y siete de "La interpretación de
los sueños", pues allí se va a alojar una resultante como vector de realización
de aquella flexión que hemos mencionado. Ese volver a pensar la psicología va a
tener una resultante: el concepto de aparato psíquico.
Ahora bien, hemos mencionado los cimientos y éstos provienen de la dedicación
freudiana por la neuroanatomía cuyo producto máximo es a nuestro entender el
"Proyecto de psicología"; queremos, entonces, proceder ahora a desocultar un
poco esos cimientos.pueá en ellos hay un importante trabajo de Freud
sobre "La afasia" y, obviamente como la afasia es una perturbación del
lenguaje, él postula allí su pensar acerca del mismo.
Para introducirnos a aquel trabajo nos son necesarias varias demoras más.
Vayamos a ellas. En el período comprendido entre los años 1876 / 1882 Freud
realiza trabajos de investigación bajo la dirección de E.Brücke,en el
Instituto de Fisiología de Viena; en el año 1882 ingresa al Hospital de Viena y
se hace médico interno; en 1883 es nombrado ayudante de Meynert,a quien
criticará en su trabajo sobre la afasia y será posteriormente Meynert
quien lo desafiará -cuando Freud regresa de su viaje a París, donde trabaja con
Charcot- a presentar casos de histeria con signos somáticos, ante la
sociedad médica de Viena ; Freud hace su presentación que es lo que conocemos
bajo el título de: "Un caso de grave hemianestesia en un hombre histérico"»,
el relato fue bien recibido pero la teoría de Charcot -para explicar la
histeria- sustentada por Freud fue rechazada y Meynert, posteriormente,
no dejó de enfrentarla, utilizando para ello su propia concepción que se basaba
en tratar de ubicar el sustrato anatómico de la histeria.
Antes mencionamos a Brücke, ¿quién era él?. Ernst Brücke (1819-1892)
era el director del Instituto de Fisiología de la Universidad de Viena, bajo su
influencia S.Freud deja la biología para dedicarse a la medicina, luego
de seis años de aplicarse a aquella. También fue discípulo de Brücke, Josef
Breuer; Freud guardaba un gran recuerdo por Brücke, lo
calificó como el maestro que había ejercido sobre él la más profunda impresión.
El Instituto de Fisiología formaba parte de quienes habían sido discípulos, a su
vez, de Johannes Müller y que en el año 1845 se habían reunido en la
Sociedad Física de Berlín. En ella, en 1847 Helmholtz (1821-1894)
había pronunciado su conferencia sobre el principío de conservación de la
energía; Helmholtz trabajaba en Berlin junto a Du Bois-Reymond
(1818-1892) y consideraban a Brücke su "embajador en Viena". Esta corriente era
llamada la "escuela Helmholtz", los principios básicos de ésta estaban
referidos a la sustitución operada por los científicos de la época, quienes
habían cambiado la "cosa en sí", el noúmeno incognoscible proveniente de la
teoría crítica kantiana, por el concepto físico de fuerza. Desde allí la
fisiología -estudio de las funciones de los seres orgánicos- podría medir todos
sus procesos recurriendo al concepto de fuerza. La escuela Helmholtz se
había propuesto como finalidad aplicar los elementos de la química y de la
física a la fisiología. Esta finalidad, como ideal, provenia de la esperanza
iniciada con Herbart en 1820 y que fue continuada por Fechner, de
quien toma Freud la expresión de "la otra escena" para indicar el lugar del
suceder de los sueños.
Para destacar los puntos salientes que debemos tener en cuenta cuando
queremos considerar los cimientos -que hemos mencionado- adentrándonos en ellos,
sobre los cuales se edificará, ocultando a los mismos, el psicoanálisis, debemos
tener presente que la Escuela Helmholtz estaba inserta en los siguientes puntos
que determinaban su accionar:
a.
Las ciencias que le sirven de guía, esto es las que esta escuela consideraba
rectoras, eran la anatomía y la fisiología.
b.
El estudio de la mente es el estudio del cerebro como ciencia de la naturaleza.
Los procesos psíquicos deben ser susceptibles a las leyes científicas -tesis
principal de Herbart-.
c.
Los procesos fisiológicos pueden ser pasibles de medición en términos de energía
y cantidad.
d.
El estudio del cerebro como órgano de la acción conciente
(9)
se dirige a un análisis minucioso de su estructura en relación con sus
funciones. Esto llevará al problema de la localización cerebral versus la
función cerebral.
e.
Se estudia al sistema nervioso como una totalidad.
f.
Se utilizan los conceptos provenientes de la ciencia física como instrumentos de
investigación y explicación.
Hemos indicado como una hipótesis que el momento de flexión de este
pensamiento, en Freud, estaba dado por el "Proyecto de psicología",
recurro nuevamente a él, especialmente a su párrafo inicial, pues opino que
todos los puntos anteriores -o la mayoría de ellos- están contenidos allí,
explícita o implícitamente, nos dice Freud que:
"El propósito de este proyecto es brindar una psicología de ciencia
natural, a saber, presentar procesos psíquicos como estados
cuantitativamente comandados de unas partes materiales comprobables, y
hacerlo de modo que esos procesos se vuelvan intuibles y exentos de
contradicción. El proyecto contiene dos ideas rectoras: 1. concebir lo que
diferencia la actividad del reposo como una Q -cantidad- sometida a la ley
general del movimiento y 2. suponer como partículas materiales las
neuronas".
Es innegable que los cimientos del psicoanálisis, con respecto a estas
premisas fundacionales, están referidos a la perspectiva de considerar a lo
psíquico desde el punto de vista científico y energético, y aún más, con un
soporte material, lo nervioso, lo neuronal, lo anatómico y lo fisiológico. Esta
es la única perspectiva que Freud modificará, separará lo anatómico-fisiológico
de lo psíquico, las otras continuarán vigentes en su pensamiento y otras serán
promesas para el futuro (las consideraciones de lo químico y lo pulsional).
El trabajo de Freud que nos proponemos considerar ahora se haya en los
cimientos a los que nos hemos referido, su título es: "Sobre las concepciones
de la afasia" y fue publicado en 1891. Debemos agregar que en 1939 -año
de su muerte- Freud declinó la sugerencia de incluir este texto en el primer
tomo de la edición cronológica de sus obras completas en alemán -que se estaba
preparando en esos momentos- señalando que dicho estudio formaba parte de sus
estudios neurológicos y no de los psicoanalíticos. Esto es cierto, pero podemos
llegar a encontrar que, esbozos de cuestiones metapsicológicas tan importantes
como la "representación-cosa" y la "representación palabra" ya estaban presentes
en él.
¿Cuál era el contexto en el que se presenta la investigación sobre el
cerebro en esa época?.
El cerebro ya había atraído la atención del
presocrático Diógenes de Apolonia y de los médicos hipocráticos,
quienes trataban de situar diversas afecciones a partir de la observación
del mismo, -esto se inserta en lo que hemos dado en llamar el encuentro del
lenguaje con la vertiente del logos que da como producto la tekné del médico
(10)-
en el Renacimiento, el cuerpo y las disecciones se convierten en los métodos
que relanzan la búsqueda de respuestas dentro del mismo contexto médico, es
la tarea de Vesalio cuya obra principal, "La máquina del cuerpo"
se edita en el año 1453, que es el mismo año en que Copérnico publica su
"Revolución de las órbitas celestes" (que hará caer al sistema ptolemaico
como imagen de la estructura del universo). En el siglo XVIII la vigencia de la
pregunta acerca de la sede del alma pone entre paréntesis el tema del cerebro y
es con Plourens (1794-1867) y sus ingeniosos experimentos sobre el
cerebro de la paloma entre los años 1822/1824 que cobra nuevo impulso su
estudio.¿Cuál era el método de Plourens?. Extirpaba el cerebro de palomas y así
observaba que todos los reflejos se conservaban a pesar de esa extirpación; una
de sus conclusiones fue que el pensamiento y la voluntad son funciones del
cerebro en su totalidad y otra fue, que no existía "centro" alguno discernible.
Esta conclusión era consecuencia de la elección del objeto de sus experimentos
-el cerebro de la paloma- ya que por su tamaño no permitia fácilmente una
discriminación exitosa, esto es, observable. Al pasar, podemos también mencionar
a la frenología,citada por Hegel en la "Fenomenología del Espíritu", si bien no
nos detendrémos en ella, pues era más afín a la fisiognomía que a la anatomía o
a la fisiología.
Desde 1742 existían informes sobre casos de afasia (pérdida de lenguaje) pero
el primero en estudiar estos hechos y ponerlos en contacto con la idea de que se
debían a una lesión en el cerebro fue Jean Baptiste Bouillard, quien en
1825 afirmó que los lóbulos frontales eran las partes cerebrales relacionadas
principalmente con la emisión de la palabra, para sostener su tesis presentó 114
casos, pero fue posteriormente, Andral quien informó sobre 14 casos que
refutaban la tesis de Bouillard. Por último, en 1861 Broca sostuvo
que la pérdida del poder motor del lenguaje obedecía a una lesión "de la parte
posterior de la tercera circunvolución frontal del hemisferio izquierdo" del
cerebro. Broca llamó "afemia" a esta enfermedad y fue Troisseau el
que introdujo el término "afasia".
La afasia de Broca consiste en la pérdida
del poder motor de la palabra (no hay emisión de voz) , Wernicke -a quien
se refiere Freud en su trabajo- distinguió otro tipo diferente de la afasia
motora, y la llamó afasia sensorial, en la que el individuo puede hablar mucho,
aunque en forma defectuosa pero no puede identificar las palabras oídas.
Wernicke (11)
localizó el área cerebral afectada en un lugar muy cercano al indicado por
Broca.
¿Qué era lo que presenciaban los neurólogos frente a un afásico? Presenciaban
combinaciones tan desconcertantes como la incapacidad de hablar espontáneamente,
incapacidad de repetir palabras después de oída una palabra dada, o incapacidad
para leer palabras, sin poder en cambio leer letras o viceversa, o bien la
incapacidad de entender las palabras de un idioma recién aprendido conservando
la comprensión de la lengua materna, etc.
Wernicke y Lichtheim -dos de los
autores con los cuales "cruza lanzas" Freud en su artículo, es su modo de
expresarse en la carta número 8 a W.Fliess- bosquejaron esquemas ilustrativos
cada vez más complejos de las supuestas conexiones entre los centos y las
diversas áreas cerebrales o nerviosas que explicaban tal o cual combinación de
perturbación afásica (12).
Este era el estado de la situación cuando aparece el trabajo de Freud sobre las
afasias, cuyo contenido podemos resumir de la siguiente manera: primero
distingue la proyección periférica (raquídea) de la representación central
(cortical) de los segmentos somáticos en el neuroeje, sosteniendo que la
representación de las zonas periféricas del cuerpo en las partes superiores del
cerebro ya no es topográfica sino funcional
(13).
Rehusa terminantemente localizar representaciones (ideas) en áreas
circunscriptas del cerebro (centros) explicando en cambio el "aparato del
lenguaje" con un criterio genético, por su gradual adquisición en la
infancia, dando esto por resultado la estimulación de vías nerviosas acústicas,
táctiles, visuales, quinestésicas, etc. Su explicación de la afasia y la
introducción -debida a él- de un nuevo tipo de afasia, la agnosia (perturbación
en el reconocimiento de los objetos, lo que provoca las afasias agnósicas) es
debida principalmente a su conceptualización de cómo está formado y como se
forma el aparato del lenguaje, pues la afasia se debería -según él- a la
interrupción de estas vías asociativas y no a la destrucción de ningún centro
del lenguaje, sea motor, sensorial o aún comprensivo; finalmente Freud
llama a los neurólogos a interesarse más por las funciones que por las
localizaciones cerebrales y se refiere especialmente a los "estados
funcionales del aparato del lenguaje".
Si bien Freud ubica a "la organización del
aparato central del lenguaje"
(14)
como una región cortical se niega a "localizar los elementos psíquicos del
proceso del lenguaje en área específicas dentro de esta región". Estos
elementos psíquicos son los que enunciaremos ahora:
a.
Para Freud "desde el punto de vista psicológico
la palabra es la unidad funcional del lenguaje".
b.
La palabra es un "concepto complejo constituido
por elementos auditivos, visuales y cinestésicos".
c.
Freud considera que "el proceso de asociación implícito en las diversas
actividades del lenguaje" complejiza la relación de los elementos básicos de
constitución de la palabra.
d.
El proceso de asociación se lleva a cabo cuando se adquiere el lenguaje. Los
pasos de ese proceso de asociación, enmarcado por la adquisición del
lenguaje, son los siguientes:
1. Aprendemos a hablar. Se asocia imagen sonora e imágenes
cinestésicas de los órganos del lenguaje -fonación-.
2. Aprendemos el lenguaje (léxico). Se asocia la imagen sonora del
hablante con la imagen sonora percibida de los otros -hablantes-.
3. Aprendemos a deletrear. Se asocian imágenes visuales de las
letras con nuevas imágenes sonoras.
4. Aprendemos a leer. Se asocian impresiones de inervación de la
palabra e impresiones cinestésicas al enunciar individualmente las letras;
al asociar las imágenes verbales usadas desde hace tiempo con las imágenes
del deletreo, leemos con comprensión.
5. Aprendemos a escribir. Para ello se
asocian las imágenes visuales de las letras que reproducimos con las
impresiones cinestésicas que recibimos de la mano al escribir
(15).
Dos son las transposiciones que debemos hacer para una mayor inteligibilidad
de lo que posteriormente sobrevendrá en los conceptos teóricos del
psicoanálisis. Una, cuando leamos imágenes no debemos suponer la
preeminencia de lo visual, aquí imagen menta aquello que se aloja en los
estratos corticales debido a la especifica organización del sistema nervioso y
su modo de recibir los distintos estímulos provenientes tanto del mundo exterior
como del cuerpo. Y dos, la asociación debe ser leída como una puesta en
relación entre distintos elementos. Es, en este período de Freud, un concepto
basal.
Si la palabra es un "concepto complejo,
construido a partir de distintas impresiones", esto es así por las asociaciones
de esos elementos psíquicos (imágenes) de origen tanto visual como acústico,
cinestésico, etc. Pero Freud -y esto nos interesa muy particularmente- agrega
una consideración fundamental a todos estos elementos mencionados anterior mente
y esto es que: "la palabra adquiere su significado
mediante su asociación con la idea (concepto) del objeto".
Tenemos entonces que, si el lenguaje es un complejo asociativo, sólo la
condición de su relación (asociación) con otro complejo asociativo llamado"objeto"
podrá hacer aparecer el significado. ¿Por qué esto es así? ¿De qué objeto
hablamos?
Freud nos dice que:
"la idea, o concepto del objeto es ella misma otro complejo de
asociaciones integrado por las más diversas impresiones visuales, auditivas,
táctiles, cinestésicas y otras".
Retengamos esto: el lenguaje como aquella organización basada en una
relación de asociación de distintos elementos, brevemente, el lenguaje es
un complejo asociativo (hemos descripto, los elementos puntualizados por Freud,
en su texto, anteriormente). El objeto es otro complejo asociativo y es
por su relación que surge el significado. Seamos precisos, para Freud, de esta
cooperación asociativa surge la comprensión.
Su explicitación está encaminada a resolver una cuestión de las afasias,
y en especial a una perturbación que él bautiza "agnosia", ésta consiste en la
interrupción del lazo asociativo entre la palabra y el objeto. No
olvidemos que el objeto es una relación de distintos elementos y podríamos decir
que la fuente de su emergencia es debida en último término -ubiquemos nuestra
temporalidad teórica,1890- al sistema nervioso. Nosotros podemos acercar la
propuesta freudiana a la metapsicología posterior e indicar que éste es el
comienzo de la distinción -en Freud- de la palabra y el objeto. En el
pensamiento metapsicológico que domina la década de 1910 a 1920 y
especialmente en su artículo "Lo inconciente", Freud dividirá a la
representación (continuación teórica del termino que aqui se presenta como
imagen) del objeto conciente en dos partes, en la representación-palabra y en la
representación-cosa.
Freud, para ilustrar la relación palabra-objeto, en su trabajo de la
afasia, utiliza un esquema de John Stuart Mill,que toma de su obra
"Lógica I", cap. III.

Freud destaca que la idea de objeto no contiene más que
impresiones que se asocian y que su apariencia (la del objeto) son las
impresiones sensoriales a las que se pueden agregar nuevas impresiones formando
así, cadenas de asociaciones.
Destaquemos dos características más de este esquema. Uno, puede apreciarse
una oposición diferencial entre lo abierto de las asociaciones de objeto
que aceptan nuevas imágenes sensoriales en su constitución, es más podríamos
decir que las necesitan, como si estuvieran a la espera de esas nuevas imágenes)
y lo cerrado del complejo de la palabra que no admite nuevas
asociaciones; todo se resuelve en los elementos mencionados (impreso,
manuscrito, sonoro y cinestésico). La segunda característica es que ambos
complejos, objeto y palabra, mantienen una relación -es la línea doble del
esquema- que destaca la imagen visual del objeto y destaca la imagen sonora de
la palabra. Palabra y objeto, audición y visión; es desde allí que se relacionan
ofreciendo al individuo la posibilidad del significado. Dígamos, entonces, que
desde una perspectiva netamente semántica el significado le sucede a un
individuo cuando la palabra y el objeto se ponen en relación. Hasta aquí las
consideraciones sobre el "aparato del lenguaje" y el "objeto".
Ahora, no podemos encontrar el origen ni del lenguaje, ni del psicoanálisis
(lo referimos a Freud, al hombre Freud, pero nunca podremos saber con certeza
qué lo impulsó a él,sólo conjeturarlo), ni de nosotros mismos. Si el origen
no se encuentra lo que se encuentra es el lenguaje y el lenguaje encuentra al
mito, se hace mito -en la vertiente mito- y mitifica el origen
(necesidad del origen; necesidad lógica y necesidad gramatical: estoy, soy, por
lo tanto hay el origen). Si el siglo XIX reencuentra al mito lo recuentra en su
contar, en su narrar, que -lo sabemos- es un narrarse. De allí el surgimiento de
los estudios mitológicos en ese siglo. Pero reencontrarlo no es originarse, en
la perspectiva de la búsqueda del origen, quizás no haya más que ficciones,
escenificaciones de reencuentros del origen, pero su búsqueda no cesa
(deberíamos hablar aquí del sentido, pero desistimos de hacerlo). Retomemos: la
distancia que hay entre el no encuentro del origen y el encuentro del lenguaje
trae al mito, es la distancia que hay entre lo nuevo del lenguaje (novela) y el
roman (traducido usualmente como novela) familiar.
Lo nuevo del lenguaje en su encuentro mitifica al origen con los personajes
que me son más familiares, pues son aquellos de mi familia. ¿Y el cuento
(familiar)?, ¿y el drama (familiar)?, ¿y por qué no más bien la nada -sin
origen- que el ser? Pregunta que lanza Leibniz al siglo XVII y que
nosotros retomamos modificándola levemente. En la consecusión de esa pregunta se
encuentra,sí, un origen; ser, existir, un origen: el padre muerto (vuelve un
sesgo de la antropología del siglo XIX ya transformada por el psicoanálisis, lo
que es decir por lo inconciente) se trata de la antropología freudiana de "Totem
y tabú".
La muerte como figura de la nada no puede venir a nosotros sino es bajo una
forma de la fundación: en el origen de la cultura el padre muerto (símbolo de
aquella fundación), en el origen del individuo el deseo -es el acto para Freud-
del padre muerto.
¿Qué respuesta dar, -a aquella pregunta de Leibniz- ,como a la
presencia del símbolo del padre muerto (mito del asesinato: escenificación de la
ficción -eficacia-)?. En el origen el padre muerto. Y su tumba. La tumba como
símbolo y la muerte como la potencia del símbolo para con las cosas. Desde aquí,
he allí y aquí la cultura, tierra de la tumba y tierra de la agricultura,
que nos hace "estar en deriva del lenguaje" (J.Lacan, "L´ Etourdit") será lo que
sigue nuestro sendero (lenguaje), seremos prisioneros del encuentro (azar),
ciegos y hambrientos de sentido y significación, no cejaremos en el intento de
que la ausencia sea presencia; presencia concreta, efectiva y calme a nuestro
devorar (consúltese al respecto los suplicios griegos en su faz de inacabada
realización, "tonel de las Danaides" o "suplicio de Tántalo" que en su perpetuo
hambre trataba de acercarse a los alimentos y en si perpetua sed trataba
de acercarse al agua y en su proximidad éstos le rehuían) pues el hombre es un
devorador de sentido y también un incesante buscador de sentido. La respuesta
es, entonces, nada más que: Hay la cultura. Hay el lenguaje. Hay el símbolo. El
padre muerto y su tumba testimonian de ello.
¿Qué encontraremos si abrimos la tumba? Nada. La
tumba vacía genera la creencia (cristianismo). La espera indefinida genera la
creencia (judaísmo). Al abrir la tumba el símbolo se disuelve en la carnalidad
que nunca estuvo, no hay padre como no hay humano que pueda ser símbolo
(17).
No hay padre del símbolo y si hay padre del símbolo en su adjudicación: "tú
eres". Por eso la búsqueda de los orígenes no puede ser otra cosa que escuchar
atentamente las historias que se contaban alrededor de las hogueras y esperar
quizás intervenir en ellas. Buscar los orígenes es contar historias que quizás
se escriban.
Notas:
(1)
Si quisieramos complicar la cuestión -se puede preveer el porvenir lejano-
podríamos decir que lo sexual, el sentido y la significación son formas de la
nada. Recuérdese que la nada no debe sustantivarse como substancia, y que la
nada tampoco es la nihilificación. (Consúltese al respecto: M. Heidegger, ¿Qué
es metafísica").
(2)
La concepción de Herbart acerca del inconciente es sumamente instructiva,
pues es el primero, antes de Freud, de postular un inconciente psíquico
en términos dinámicos. Para el primero los procesos psíquicos inconcientes se
hallan en un permanente estado de conflicto, siendo estos "ideas de intensidad
variable".
Para Herbart lo primero son las ideas y luego provienen los afectos.
Interesa también ubicar lo que podemos llamar la continuidad espacial del
aparato psíquico, pues si bien el conflicto que él señala es intrapsíquico,
el conflicto surge en relación a las ideas de otras personas que son
fuente de perturbación o emisoras de agresión y ubican al individuo en un estado
de "autoconservación". La vida psíquica es -para él- dual, de aquí proviene su
desarrollo acerca de la represión; hay una idea reprimida cuando no puede
alcanzar la conciencia pues hay otra idea que se le opone, o cuando ha sido
desterrada de la conciencia por uno mismo (esto es sumamente similar a lo
desarrollado por Freud acerca de la represión). Las ideas son el elemento
primario de la psique; su intento era conducir los procesos psíquicos a leyes
científicas, para ello deben ser cuantificados en medidas de energía
(posteriormente la Escuela Helmholtz se inspiraría en sus ideas) y su ideal
confesado era la realización de una "psicología matemática".
(3)
Para Meynert los recuerdos y las ideas estaban asociados a distintas
células cerebrales; esto fue discutido por Freud. Ahora bien, lo anterior se
basaba en un postulado inicial que marca a fuego su pensamiento: psiquismo
(mente) y cerebro (anatomo-fisiologia) están tan estrechamente unidos que al
referirnos a uno nos referimos al otro; para designar esto tenía una expresión "la
mecánica del cerebro". Era un expositor de la "psicologia asociacionista"
que combatía a la "psicología de las facultades" vigente en Inglaterra
por aquellos tiempos.
Tenía una teoría basada en la "proyección" término que Freud
discute en su trabajo sobre las afasias (en el sentido en que lo empleaba
Meynert ) y que luego utilizará bajo un aspecto netamente psicoanalítico. Para
Meynert, la proyección designaba la acumulación de estímulos que
impresionaban al sistema nervioso desde diversas partes del cuerpo y que al
alcanzar los estratos corticales del cerebro se proyectaban sobre la conciencia.
También empleaba nociones acerca de la energía, la que nutrían y daban
razón de ser a los afectos, estas nociones eran las de ataque y
defensa y por último, -y esto lo acerca a la afirmación freudiana del cap. 7
de "La interpretación de los sueños", especialmente a los esquemas del aparato
psíquico, para Meynert,el proceso básico en el cerebro y en el psiquismo es el
del reflejo (lo que nos indica a la fisiología como el saber principal en
la consideración de lo psíquico).
(4)
Una recomendación en especial, -que en nuestro caso
es una esperanza y si no se cumple no nos quedaremos a esperarla procediendo a
su realización- si hemos tratado ciertos aspectos del siglo XIX otros han
quedado como promesa; uno de estos aspectos esenciales para el develar de los
cimientos del psicoanálisis es la antropología del siglo XIX. La antropología
reecuentra al mito y en especial nos trae con él, el problema del origen. La
lingüística comparada siglo XIX pretendía dar cuenta del origen del lenguaje,
era su máxima pretensión, el encuentro con ese origen. Hoy sigue vigente ese
ideal pues no se consigue que deje de serlo y, además, ¿por qué debería dejar de
serlo?
(5)
Dos citas de J.Lacan sobre la cuestión de la creación ex nihilo. La
primera es del texto "Observaciones sobre el Informe de D. Lagache" :
"Es la estructura misma de este lugar -lugar de la falta la que exige que "el
nada" este en el principio de la creación, y que, promoviendo como esencial en
nuestra experiencia la ignorancia en la que está el sujeto de lo real de quien
recibe su condición impone al pensamiento psicoanalítico el ser creacionista,
entendamos con ello no contentarse con ninguna referencia evolucionista. Pues la
experiencia del deseo en la que le es preciso desplegarse es la misma de la
falta en ser por la cual todo ente podría no ser o ser otro, dicho de otra
manera es creado como existente".
Remitimos especialmente a la pregunta de Leibniz que tratamos en el final de
nuestro trabajo y a las diversas partes donde nos dedicamos al tratamiento de
las teorías creacionista y evolucionista en la biología.
La segunda cita es del Seminario XX:
"El Génesis no relata nada más que la creación -de la nada, en efecto- ¿de
qué? : nada más que de significantes. En tanto esta creación surge, se articula
por la nominación de lo que es. ( ... ) ¿no se trata en la idea creacionista de
la creación a partir de nada, y por tanto del significante."
(6)
Para que podamos apreciar como no eran ajenas a Freud las teorías
biológicas de su tiempo y aún para mostrar como nutrían su pensamiento,
transcribo ahora fragmentos de la correspondencia Freud-Abraham, año 19l2:
El 5 de octubre S. Freud le escribe a K. Abraham:
"Como le escribo con tan poca frecuencia, no sé si ya le he hablado del
trabajo sobre Lamarck, cuyo tema principal ha de ser que la omnipotencia del
pensamiento fue otrora una realidad".
K. Abraham
le responde el 2 de noviembre :
"No entendí del todo su insinuación sobre el trabajo sobre Lamarck ¿De
qué se trata? Usted no me había escrito nunca al respecto, pero es evidente
que pensó que lo había hecho".
Y debido a lo cual Freud le responde el 11 de noviembre:
"De veras que no le escribí nada acerca de la idea respecto de Lamarck?
Surgió entre Ferenczi y yo pero ninguno de nosotros tiene ahora tiempo ni
ánimo para dedicarse a ella. El propósito es poner a Lamarck enteramente en
nuestro terreno y mostrar que su 'necesidad' que forma y transforma los
órganos no es otra cosa que el poder de la representación inconciente
sobre el propio cuerpo, de la cual encontramos restos en la histeria, en
una palabra, la omnipotencia de los pensamientos. De esta manera quedaría
explicada psicoanalíticamente la finalidad. Quedarían establecidos dos
grandes principios de la transformación que lleva al progreso: el primero
mediante la adaptación del propio cuerpo, y el segundo mediante la
transformación del mundo externo (autoplástica y heteroplástica), etc."
La necesidad y la finalidad que "forma y transforma los órganos" es la
referencia freudiana al famoso principio lamarckiano de: "la función hace al
órgano".
(7)
Friedrich von Schlegel (1772-1829) ocupa un destacado lugar en la
literatura (época romántica) y también un destacado lugar en la filosofía por
sus ideas estéticas. Queremos aportar aquí su pensamiento -brevemente- en
relación al lenguaje: se interesó por las distintas expresiones lingüísticas de
diversos pueblos, así como por esos pueblos y sus culturas incluso por "la
lengua y la sabiduría de los indios", pues para él todas las lenguas, y pueblos
eran distintos aspectos de una sola comunidad cultural -la cristiana- y de una
sóla lengua; en el curso de la historia Dios se va revelando al hombre y es
gracias a esto que se le revela al hombre la naturaleza como un conjunto de
símbolos. De este modo se llega a una unificación de la creencia, el
conocimiento por medio de una visión mítica y a la vez estética.
(8)
Ver "Los tiempos en la palabra", S.R.
(9)
Para exponer la divergencia conceptual irreductible que se traducía en
una divergencia metodológica irreductible entre aquellos que adherían a una
postura locacionista o a una postura funcionalista y como Freud zanja la
cuestión construyendo un "andamio conceptual" : el aparato psíquico; transcribo
aquí el prólogo del traductor -Freud- para el libro de Bernheim "De la sugestión
y sus aplicaciones a la terapéutica",1888-1889; el fragmento aludido es el que
continúa:
"No poseemos ningún criterio que nos permita discernir exactamente un
proceso psíquico de otro fisiológico, un acto que ocurre en la corteza
cerebral de otro que tiene lugar en los centros subcorticales, pues la
conciencia, sea lo que esta fuere no forma parte de todas las actividades de
la corteza cerebral ni se adhiere a cualquiera de ellas siempre en igual medida;
no es una cosa vinculada a ninguna localización particular en el sistema
nervioso".
(10)
Idem nota 8.
(11)
La afasia sensorial (Wernícke) es una relación defectuosa entre las vías
motrices corticales y subcorticales. Dejerine y Bastian describieron esta
afasia y la llamaron anartría. La consideraron en los círculos neurológicos como
una posibilidad de complejizar el concepto fisiológico de acción motora.
Kussmaul (1876) dividió la afasia sensorial en sordera verbal y ceguera
verbal. Charcot enumeró cuatro tipos de afasia, pues agregó a la
motriz, la ceguera verbal y la sordera verbal, el estado que llamó
agrafia (imposibilidad de la escritura) es interesante para nosotros, pues
exigía pensar en elementos
constitutivos de la palabra, quizás son los que tomó Freud en su
tratamiento de las afasias, pero ya bajo el concepto de la asociación. Los
elementos que distinguió Charcot eran: 1. Elemento visual; 2. Elemento
auditivo; 3. Elemento gráfico; 4. Elemento articulatorio.
Charcot y Pitres encontraron casos de afasia en los cuales el centro
de Broca no mostraba lesión alguna. En 1906 P. Marie y Monakow llegaron
en forma independiente a las siguientes conclusiones: que la afasia no es una
lesión especifica -como pensaba Broca- sino un defecto cerebral general
que no puede localizarse, aunque las evidencias tienden a probar que
está relacionada la alteración con el área (intelectual) de Wernicke. Como el
trabajo de Freud sobre las afasias no tuvo un merecido eco entre los
neurólogos de su época debió esperarse hasta 1906 para que otros, dijeran y
fueran escuchados, lo que ya Freud en 1891 proponía así :
"Después que Wernicke descubrió la relación entre el área que lleva su
nombre y la afasia sensorial, tenía que surgir la esperanza de poder
comprender plenamente esta variedad a partir de la localización. Pero nos
parece que el significado que el factor de localización tiene para la afasia
ha sido sobreestimado y que haríamos bien en preocuparnos de los estados
funcionales del lenguaje".
(12)
El estado de la situación se puede ver ampliamente en los siguientes sistemas
explicativos de Wernicke ("El síndrome afásico") :

Y también en los de Lichtheim ("Acerca de la afasia") :


(13)
Freud criticó severamente la doctrina de su ex-maestro Meynert
según la cual la corteza contiene una proyección de las diferentes partes del
cuerpo; demostró en su articulo sobre las afasias los errores histológicos en
que se basaba tal hipótesis. Las fibras nerviosas que penetran en los núcleos de
la médula son más numerosas que las que pasan de allí a la corteza, de modo que
no puede haber continuidad entre la periferia y el cerebro. La única proyección
existente es la de la periferia en la materia gris de la médula misma, si bien
es probable la "representacíón" de esta en la corteza, esta representación es
más bien funcional que topográfica, al decir de Freud.
(14)
Textualmente dice Freud: "... región cortical
continua que ocupa el espacio entre las terminaciones de los nervios óptico y
acústico y de las áreas de los nervios craneales y ciertos nervios motores
períféricos en el hemisferio izquierdo".
(15)
Dicho suscintamente para mostrar la pertinencia del desarrollo freudiano que a
simple vista puede parecer muy complejo:
1. Se aprende a hablar.
2. Se aprende el lenguaje.
3. Se aprende a deletrear.
4. Se aprende a escribir.
Destaquemos la diferencia establecida por Freud, entre aprender a hablar
y aprender el lenguaje. Decimos desde allí, hablar es distinto a
transitar el símbolo (el lenguaje).
(16)
Es la afasia "agnósica" propuesta por Freud, la que en su re lación
objeto-palabra nos permite postular que es la nominación (véase Antigüo
Testamento, Génesis: Dios llevando a los distintos animales ante Adán para que
les ponga nombre y además, allí tambíén,"la torre de Babel") la parte más
endeble del lenguaje (también consúltese el cap. 7 de "Lo inconciente" que
podríamos titular : el lenguaje y la esquizofrenia).
Una idea a demostrar: el complejo de objeto sólo va a constituirse -para el
individuo- en tanto hay adquisición del lenguaje. Un corolario: es la firmeza
del complejo de palabra lo que sostendrá la firmeza de las imágenes del complejo
de objeto. Dicho de otro modo: hay permanencia del objeto por la recurrencia a
los símbolos (palabras).
(17)
Se puede utilizar un cadáver momificado para dar una
imagen del símbolo (Lenin en el Mausoleo de la Plaza Roja y Eva Perón en la
C.G.T., por ejemplo).
Reescritura de
la versión escrita del seminario "Reflexiones sobre el Psicoanalisis y el
Lenguaje" dictado en Grupos clínicos de Buenos Aires durante el año 1988,
correspondiente a la segunda reunión.
Nota de un
comienzo: "Reflexiones sobre el psicoanálisis y el lenguaje". Me detengo
especialmente en la palabra reflexión ; ésta proviene del latín reflectere y
significa tanto "volver hacia atrás", y aquí la vertiente nos lleva a encontrar
la palabra reflejo, el reflejo es propiamente lo que vuelve hacia atrás; como
"volver a pensar".
En la primera
parte hemos remontado la temporalidad, por ejemplo al ir al encuentro de las
palabras de potencia en el antigüo Egipto; podemos decir entonces que hemos
cumplido con ese "volver hacia atrás" siguiendo la dimensión del tiempo. Ahora
iremos, primero más cerca al siglo XIX y luego mucho más lejos entre y 12000
años antes de Cristo, para volver al siglo XIX.
La segunda vía
de nuestra palabra reflexiones nos lleva al "volver a pensar". Y para volver a
pensar el psicoanálisis y el lenguaje nos es necesario el volver atrás: he aquí
el recorrer. Volvemos atrás para recorrer hacia adelante.
Comentarios
al autor: srocchietti@ciudad.com.ar
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