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Reportaje: Gabriela Elena con el Tango y Borges

Por Andrea Fontana  

www.myspace.com/gabrielaelenatango

 

  ¿Cómo surge la idea de armar este espectáculo con Borges y el Tango como protagonistas?

"Para las seis cuerdas", en realidad, es el título del libro de Borges que reúne todas sus milongas. La idea surge de un grupo de argentinos y catalanes que viven en Barcelona y aman la obra de este autor. Ellos son los que me convocan para que prepare un recital con las milongas de Borges.

Así que en 1999 viajé a Barcelona para participar del evento "El universo y Borges", realizado en el Centro Cultural Pati Limona, con motivo del centenario del nacimiento del escritor. Allí canté las milongas escritas por Borges por primera vez, y luego lo estuvimos presentando en la Argentina desde entonces.

¿Habías tenido antes algún tipo de acercamiento a la obra de Borges?
Sí, me habían regalado hacía unos tres años el libro "Para las seis cuerdas" y al leerlo en ese momento, recuerdo que me sorprendió que Borges también pudiera escribir de una manera tan popular, propia de este género musical. Si bien tenía conocimiento de las milongas de "Jacinto Chiclana" y "Nicanor Paredes" -que son las más famosas y las que los cantantes incluyen en sus repertorios- y del disco “El Tango”, que se grabó con Luis Medina Castro recitando "El hombre de la esquina rosada" y (Edmundo)Rivero cantando las milongas musicalizadas por Piazzolla; nunca había tenido todo el material en mis manos antes de leer este libro. Un libro en donde Borges declara en su introducción que las milongas allí presentes están pensadas para ser acompañadas por una guitarra, con un tono muy campero.

¿Sabés cómo surge en Borges la idea de "Para las seis cuerdas"?
En realidad, Carlos Guastavino fue el responsable de que Borges escribiera estas milongas. Lo que el mismo Borges cuenta es que un día Guastavino le preguntó si no se animaba a escribir milongas y él le contestó que nunca lo había hecho. Pero, tiempo después, iba caminando por las calles de Buenos Aires cuando recordó el pedido de Guastavino y tuvo el impulso de ponerse a escribir. Así fue como escribió todas las milongas de un "golpe". Y lo que comenta Borges es que casi no corrigió nada, salvo una frase que lo tenía molesto; algo muy poco habitual en él, que corregía todo el tiempo. Esto fue así porque Borges entendía que a las milongas no las había escrito él sino su padre, sus abuelos, él decía que había escuchado y escrito lo que ellos le dictaron. Por eso fue que las dejó así, tal cual surgieron en un primer momento.

¿Cómo podrías definir el espectáculo "Para las seis cuerdas" que estuviste presentando?
Bueno, el espectáculo tiene anécdotas de este tipo que yo te estoy contando, para que la gente pueda incorporar el show sin prejuicios. Pues, creo que el público va a ver el espectáculo con ciertos prejuicios que tienen que ver con el mito que describe a Borges como muy difícil de captar. Estos problemas, de verdad, no existen con "Para las seis cuerdas", acá las milongas cuentan sucesos muy concretos. En realidad, el espectáculo es la mirada que Borges tiene sobre el valor del criollo, del criollo orillero, el valor de su coraje; que era lo que él más admiraba y lo que él dice hubiera querido tener.

¿Y cómo podrías definir la mirada de Borges sobre el Tango?
Bueno, concretamente, lo que dice es que a él le gusta el tango de los primeros tiempos, que tiene más que ver con la milonga, como por ejemplo "El Choclo" o "La Morocha". Esos primeros tangos le gustan porque son "bravos", "calientes", pero él piensa que cuando los genoveses llegaron al barrio de La Boca, el tango comenzó a transformarse en algo melancólico, sensiblero, triste... y ese es el tango que a él no le gusta. Cree que estos sentimientos no son algo digno de mostrar, ni tienen que ver con lo bello. Aunque, por otro lado, cuenta que una vez que estaba por Europa y un amigo lo había invitado a la casa para escuchar unos tangos, se sorprendió a sí mismo cuando al rato de escuchar esa música -que no eran los tangos que a él le gustaban- se encontró llorando de emoción.

¿El espectáculo representa, entonces, este espíritu?
Sí, totalmente, la temática de sus milongas y las músicas que él autoriza son bravas, viriles. Pero, por supuesto, es inevitable que resulte emotivo y emocionante el escuchar estas historias de la manera en que Borges las cuenta.

(Reseña. Entrevista completa en www.tangoshow.com )
Seleccion: V.G.

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