Mapa del sitio

Quienes somos

Comuníquese con nosotros

Tema  Transdisciplina General    Ver todas las notas de esta sección

 

Nos niegan a todos el pan y la sal

Nora Martínez

 


Pollock (frag.)

"Disculpe el señor
si le interrumpo, pero en el recibidor
hay un par de pobres que
preguntan insistentemente por usted"

¿Qué significan los saqueos sino otra cosa que lo recibido? La devolución de lo ofrecido durante años.

Los "señores "se asombran.¿ Acaso no se dan cuenta que el pueblo dijo basta? Pareciera que una gran sordera los habita. El mismísimo Freud se quedaría sin palabras frente a semejante "amnesia recurrente" ¿Será una patología presidencial?

El ex presidente (*) necesitó un país entero para "metabolizar" su retirada, así y todo, el actual(**), creyó que podía seguir insistiendo con los "monigotes" de siempre, pero no. Podrán quitarnos todo lo que les plazca, pero la memoria no la pueden extirpar, si acaso fuese operable, ya hubieran intentado llevarnos a todos al quirófano (operados por algún monigote amigo).

"No piden limosna, no...
Ni venden alfombras de lana.
Tampoco elefantes de ébano.
Son pobres que no tienen nada de nada"

¿Tan difícil resulta leer un mensaje evidentemente claro? Presumo que "esa raza" tan acostumbrada a disfrazar/disfrazarse, tal vez no entienda que a las cosas también es posible llamarlas por su nombre. ¡¡Cuánta excentricidad!!, al pan le llamamos pan y al vino, vino.

Pueblo=Hartazgo. Tan simple como eso.

Ocurre que en medio de tan extenso letargo, creyeron que el pueblo dormiría eternamente. Se les escapó recordar que todo tiene un límite y los argentinos ya hemos llegado, por suerte, por historia, por hambre, por cansancio, por..., por... por no olvidar.

"No entendí muy bien
si nada que vender o nada que perder,
pero por lo que parece
tiene usted alguna cosa que les pertenece"

A veces me recuerdan a los niños. Cuando los pequeñitos cierran los ojos creen que nadie los ve. Ellos creen que yendo a Chapadmalal -por nombrar un ejemplo- se soluciona el tema pueblo. No los vemos, nada pasa. ¡¡Cuánta hipocresía!!

"¿Quiere que les diga que el señor salió...?
¿Que vuelvan mañana en horas de visita...?
¿O mejor les digo como el señor dice:
Santa Rita, Rita, Rita,
lo que se da, no se quita...?

No olvidar, lo remarco por si algún ciudadano "clase B" acaso se contagie del "mal presidencial", apenas le devuelvan sus ahorros.

Hecho histórico argentino: EL CACEROLAZO, el pueblo saliendo de su patológico conformismo, de su "aguante" desmedido. No dejo de preguntarme qué giro habría tomado nuestra historia si no se hubieran retenido los ahorros. ¿Hubiéramos salido a la calle por los que literalmente se están muriendo de hambre? ¿Hubiéramos sido tan solidarios con los que tenemos al lado? ¿O simplemente le hubiéramos comprado, una vez más, una estampita de San Cayetano en el tren?

"Disculpe el señor,
se nos llenó de pobres el recibidor
y no paran de llegar
desde la retaguardia, por tierra y por mar"

Si de no olvidar se trata, si de que nunca más nos pisoteen, debemos tener plena conciencia de lo que significa salir con una olla a pegarle con bronca. Cacerola que muchos -demasiados, más de los que cada uno supone- ni siquiera usan, porque no tienen qué ponerle y los que salieron a "saquear" (no todos, claro está) no tenían ni cacerolas. En el "no todos" incluyo la "piolada argentina" y la violencia. Pero insisto, no podemos, no debemos quedarnos con esto.

"Y como el señor dice que salió
y tratándose de una urgencia,
me han pedido que les indique yo
por dónde se va a la despensa,
y que Dios se lo pagará.
¿Me da las llaves o los echo? Usted verá
que mientras estamos hablando
llegan más y más pobres y siguen llegando
"

Tenemos que saber que ya estamos grandecitos, que ya sabemos quién es Papá Noel. Y por ahí se escucha que "uno crece a los golpes"; pareciera ser, no sólo la historia argentina sino la de la humanidad toda.

Habrá que golpearse y seguir caminando, habrá que golpear cuántas ollas sean necesarias y seguir insistiendo.

Pareciera que se encontró un remedio para los "señores", de esos que no se venden en los laboratorios, menos mal, porque sino ya estarían escaseando. Y aunque escaseen las ollas, nos quedarán las manos, o los pies y hasta el último aliento para echar a todos y cada uno de los que nos quieran arrebatar la dignidad.

¿Quiere usted que llame a un guardia y que revise
si tienen en regla sus papeles de pobre...?
¿O mejor les digo como el señor dice:
Bien me quieres, bien te quiero,
no me toques el dinero...?
"

"El dinero va y viene" , frases hechas si las hay, pero la dignidad una vez perdida ¿dónde es posible encontrarla?

Y los saqueos tienen que ver (entre otras cosas) con la pérdida de la dignidad, no se llega a eso de un día para el otro, uno no se levanta a la mañana pensando dónde va a ir a "saquear" , claro, uno que se levanta de una cama, tal vez el que se levanta del banco de una plaza, o de la vereda nomás, quizás, sí.

Digo, no olvidemos que no sólo nos retienen el dinero, se quedaron con mucho más que eso, la lista sería interminable, pero para nombrar algunos...

-con los desaparecidos.

-con los exiliados (que es un modo de desaparecer)

-con los chicos de Malvinas.

-con los que a diario mueren de hambre.

-con los que murieron por el frío, por el calor.

-con los hinchas del fútbol.

-con los muertos en la Embajada.

-con los muertos en la AMIA.

-con los muertos por las represiones policiales (por las últimas y por las muchas anteriores)

-con entel, el correo, obras sanitarias, gas del estado, etc, etc.

SE QUEDARON CON NUESTRAS VIDAS, eso sí que no tiene retorno.

"Disculpe el señor
pero este asunto va de mal en peor.
Vienen a millones y
curiosamente, vienen todos hacia aquí"

 Entonces, marquemos la historia desde el pueblo, seamos solidarios de verdad, recordemos que nada sucedió de repente, que no llegamos aquí por obra y gracia del destino, todos hemos contribuido en esta historia. Hoy sabemos que los podemos echar, hoy nos dimos cuenta que todavía se puede hacer algo, hoy sabemos que "todos juntos" podemos cambiar la historia o por lo menos intentarlo. Pero todos juntos significa: el cartonero, el abogado, el almacenero, el bancario, el plomero, el oficinista, el recolector de residuos, el médico, el verdulero, el profesor, el albañil, el ingeniero, el artista, la empleada doméstica, el maestro, el arquitecto, los jueces, todos, absolutamente todos, mirándonos en qué está cada uno, solidarizándonos con el otro, no sólo con los ahorros.

"Traté de contenerles pero ya ve,
han dado con su paradero.
Estos son los pobres de los que le hablé...
Les dejo con los caballeros
y entiéndase usted...
Si no manda otra cosa, me retiraré.
Si me necesita, llame...
Que Dios le inspire o que Dios lo ampare,
que esos no se han enterado
que Carlos Marx está muerto y enterrado"

J.M.Serrat.

Apelo a la buena memoria de los "clase B", para que los argentinos dejemos de ser "quejosos" por naturaleza...

Que si el día está muy pesado, que refrescó, que la lluvia, la humedad, las inundaciones, en todo nos ubicamos como espectadores. Las cosas "nos suceden" y nada tenemos que ver con ellas, no nos hacemos cargo. Y resulta que si el "tiempo esta loco" será porque no nos unimos para impedir que destrocen la naturaleza y hoy vemos las consecuencias, pero ya es tarde.

Que "el sol está que arde", ¿qué hicimos para no destruir la capa de ozono?

Hoy son unos pocos los que luchan por los alimentos transgénicos. ¿Qué sucederá con los años mientras, hoy, nadie se une a esa lucha?

Si las inundaciones son sólo un problema del campo y a los porteños no nos afecta, tendremos luego que hacernos cargo de las consecuencias. No es posible, sentirnos implicados solo cuando la inundación nos retrasa la llegada a Capital porque se rompe el puente de Junín, por nombrar un ejemplo. De modo que el "me afecta solo cuando me toca" es la conciencia argentina y por esta vía solo lograremos un país preocupado por sí mismo, así es que no podemos quejarnos cuando los "señores" hacen lo mismo que nosotros. Ellos buscan sus propios intereses, nosotros lo sabemos, nosotros lo repudiamos, pero ¿cómo repudiar lo mismo que construimos a diario, con el vecino, con el compañero de trabajo, con el colega?

Entonces, si acaso nos declaramos incapaces de poder revertir la situación, apelemos a nuestros niños, para que por ellos, para ellos, podamos construir un país diferente, pero sepamos que ellos aprenderán con el ejemplo, si le mostramos cobardía, serán cobardes, si le ofrecemos impunidad, serán impunes, si le damos corrupción, serán corruptos, si se le muestra el egoísmo... ¿cuál es la salida? simplemente ser lo que queremos ser, "ni una micronésima menos", no hay demasiada vuelta, es mucho más simple: participar y hacernos cargo de la parte que nos toca. Así cada cual se hará cargo de lo suyo.


Pollock (frag.)

 


(*) Es tal la confusión que cuando decimos "ex" no queda claro a quien se hace referencia.

(**) Mientras realizaba el escrito, "el actual" era Rodriguez Saá, hoy no tenemos actual, cuando lo finalice, tal vez (digo tal vez, porque en país tan generoso, uno nunca sabe cuánto tiempo puede estar sin presidente) haya algún nombre y otro cacerolazo y podamos echar al próximo hasta que finalmente se presente alguien que nos represente verdaderamente, a fuerza de golpear ollas, o quizás tirando aceite hirviendo por los balcones, para, aunque sea, ensuciar sus lujos autos.

Y sí, existe una semejanza con las invasiones inglesas, nos invaden los corruptos, los saqueadores con carnet, los descarados, los infames, los ignorantes, los débiles, los injustos, los mentirosos. Lo terriblemente lamentable es que éstos son argentinos, vendidos, pero argentinos. ¿No habrá que echarlos más afuera, o más adentro? ¡Qué confusión!, para echarlos adentro, antes es sabido, habrá que echar a otros para que definitivamente haya alguien que los pueda encerrar. Si llegamos hasta aquí, significa que todavía nos queda aliento, si tanto se soportó, ¿por qué el pueblo no va a dar un paso más?, si ese paso implica marcar la historia, escribirla con la mano para no borrarla con el codo, implica liberación. Y aunque implique "utopías", ¿por qué no?. ¿Por qué no soñar con un país mejor? Los sueños guían nuestras realidades, lo que más tarde devino cotidiano en el inicio fue sueño...

Yo soñé con ver a Racing campeón, parecía un sueño imposible, lo que nunca imaginé es que no podría festejarlo luego de haber esperado mi vida entera. Mi sueño es que mi hija no tenga que esperar 35 años para gozar de un país mejor.

La diferencia es que este "equipo argentino" depende de algo más que Merlo y sus 22 jugadores.

Revista Con-versiones

 

 

        

 

copyright 2004 Con-versiones.com Todos los derechos reservados.