No sé si se puede escribir sobre el
amor, quizás sólo se puede escribir del amor. Del amor. Sobre el
cuerpo. Ya lo decía Nietzsche en su "Zarathustra", "hay que escribir
con sangre". Por supuesto se trata de la propia. La propia sangre, el
propio cuerpo, la propia alma. Quisiera que mis venas fluyeran hacia el papel
y marcaran con mi cuerpo las blancas páginas con los caracteres indescifrables
de Eros. Amor-Eros, cuatro letras en ambos casos que multiplican hasta
lo insoportable la tensión del tambor hecho con mi piel estirada al sol en un
desierto cualquiera de un mundo cualquiera.
Eros-Amor,
el golpe sobre la piel ¿qué sonido otorgará?
Poligrafía: f. Arte de escribir por
diferentes modos secretos o con signos o combinaciones especiales, de suerte
que lo escrito no sea inteligible sino para quien pueda descifrarlo. Dícese
más comunmente criptografía. Arte de descifrar los escritos de esta clase.
Colección de diferentes clases de escrituras.
Cada vez es más difícil definir. Tenemos
que recurrir a Derrida, en su "Gramatología" propone con intensidad que la
pregunta ¿qué es? no sirve más. Toda la metafísica se apoyó, surgió, de
repetir incesantemente esta pregunta: ¿qué es?. ¿Qué es la realidad? ¿qué es
la materia? ¿qué es el hombre?, agregamos ¿qué es el amor?. No sirve. Aunque
no nos lo diga Derrida. No alcanzaremos jamás -con palabras- a definir el
amor. El amor apunta al Todo y nosotros sólo tenemos pedazos-palabras. Pero
hablamos, hablamos con esas palabras del amor, hablamos Amor contigo, hablamos
Contigo del amor.
¿Debiéramos callar?, como lo dice
Wittgenstein: "Wovon mas nicht sprechen kann, darüber mub man schweigen". El
amor es un idioma extraño ("De lo que no se puede hablar es mejor callar";
Tractatus Logico-Philosophicus). Pero hablamos. ¿No será que hay en el Amor
algo que rehuye ser definido?. Todo-amor. Nada-amor.
Tenemos palabras-partes, palabras-pedazos.
No alcanzaremos Amor a definirte. ¡Y sin palabras no se puede definir nada!.
No sirve ¿qué es el amor?. Y sin embargo encontramos:
Amor: Afecto por el cual busca el ánimo el
bien verdadero o imaginado, y apetece gozarlo. Uniendo a esta palabra la
preposición de, indicamos el objeto a que se refiere: amor de Dios, de los
hijos, de la gloria, o la persona que lo siente, como amor de madre.
Pasión que atrae un sexo hacia el otro. Por ext. se dice también de los
animales.
Afecto, sed de placeres
Afecto a sí mismo, deseo de la propia conservación.
Persona amada; y así se suelen llamar entre sí los amantes: amor mío.
Ella: ¿Me querés?
El: Sí.
Ella: ¿Me amas?
El: Sí.
Ella: ¿Cuánto?
El: ...
Eros: es el dios del Amor.
Su personalidad muy variada, ha evolucionado grandemente desde la época
arcaica hasta la época alejandrina y romana. En las teogonías más antiguas,
Eros es considerado como un dios nacido a la par que la Tierra y salido
directamente del Caos primitivo, y como tal, era adorado en Tespias, en forma
de una piedra bruta. O bien Eros nace del huevo original, el huevo engendrado
por la Noche, cuyas dos mitades, al separarse, forman la Tierra y su
cobertura, el Cielo. Eros seguirá siendo siempre incluso en la época de los
adornos "alejandrinos" de su leyenda, una fuerza fundamental del mundo.
Asegura no sólo la continuidad de las especies, sino también la cohesión
interna del cosmos; sobre este tema han especulado los autores de cosmogonías,
los filósofos y los poetas.
Referencias sobre Eros en
la Antigüedad clásica: Hesíodo,Teogonía, 12O s.; Platón, Banquete, mito de
Diótima; Aristófanes, Aves, 695 s.; Pausanias VIII, 21,2; IX, 27,1 s.; Nonno,
Dionisíacas, VII, 1 s.; Alceo, frag. 13; Anacreonte, frag. 47, 48, 63 etc.;
Esquilo, Suplicantes, 1O39 s.; Sófocles, Traquinias, 354, 441; Antígona, 781
s.; Eurípides, Hipólito, 1269 s.etc.; Apolonio de Rodas, Argonáuticas, III,
111 s.; Ovidio, Metamorfosis, I, 452 s.; V, 363 s.; Arte de amar, I, 2, 23 s.;
Horacio, Cármenes, II, 8, 14; Apuleyo, Metamorfosis, IV, 32 s.; V, 1 s.(Eros y
Psique); Cicerón, La Naturaleza de los dioses, III, 23, 59 s.
Motivo
celta (s.VI)
Podría decir que el amor es esa
extraña consonancia que se siente como una música de fondo, no alcanzamos a
distinguir sus sonidos de modo claro y preciso, aunque sí sus profundas
vibraciones que ritman en nuestro cuerpo su síncopa delicada. Esto para
acercarnos a la música, musa del amor. ¿Y qué de las imágenes?. Ahora bien,
¿no son los sonidos los instrumentos del amor?. Música. Sonidos y silencios.
Tiempo de las miradas. Las notas son tan sentidas como la inmersión en el
espacio visual. Espacio-sonoro, espacio-visual se hacen uno. ¡Allí está!.
Es él. Es ella.
Las imágenes son el contenido del amor como
los sonidos son su instrumento. Imágenes-amor, imágenes-calor, imágenes del
cuerpo del amado, de la amada.
Presencia. P-r-e-s-e-n-c-i-a. El otro está
aquí. Luego, necesariamente, hablamos. El momento estalla.
AMOR CON AMOR SE PAGA
DONDE HAY AMOR HAY DOLOR
PARA EL AMOR Y LA MUERTE
NO HAY COSA FUERTE
"Inexpresable amor: Escribir. Señuelos,
debates y callejones sin salida a los que da lugar el deseo de expresar el
sentimiento amoroso en una creación (especialmente de escritura).
Dos mitos poderosos nos han hecho creer que
el amor podía, debía sublimarse en creación estética: el mito socrático (amar
sirve para "engendrar una multitud de hermosos y magníficos discursos" y el
mito romántico (produciré una obra inmortal escribiendo mi pasión).
Sin embargo, Werther, que en otro tiempo
dibujaba mucho y bien, no puede hacer el retrato de Carlota (apenas puede
bosquejar su silueta que es precisamente lo que, de ella, lo ha capturado).
"He perdido...la fuerza sagrada, vivificante, con que creaba mundos en torno
mío."...
"Querer escribir el amor es afrontar el
embrollo del lenguaje: esa región de enloquecimiento donde el lenguaje es a la
vez demasiado y demasiado poco, excesivo (por la expansión ilimitada del yo,
por la sumersión emotiva) y pobre (por los códigos sobre los que el amor lo
doblega y lo aplana) ..."
Los sonidos del amor. Notas
músico-amorosas, ¿las notas de la música no son las notas-palabras que
destinan los labios del enamorado al oído-alma de su destinataria?.
Herida-amor, carcaj y flecha, niño gordo y
alado que de travesura en travesura, esparce certeros dardos en los cuerpos de
todo el mundo. Esta es la representación usual en la antiguedad para Eros. El
amor hiere. ¿Qué cura para mi herida?. Preguntará angustiado el doliente: no
otra cosa que la cercanía del amado-amada. No otra cosa. ¿Se puede morir de
amor?. ¿Es una herida mortal?. ¿O es que por ser mortal tus heridas serán
éstas?.
EL: ¿Me querés?
ELLA: Si.
EL: ¿Me amas?
ELLA: Si.
EL: ¿Cuánto?
ELLA: ...
Motivo
celta (s.VI)
A veces voces dicen amor. ¿Podrá ser la
nota musical también flecha?. Sí, y ¿cuántas otras cosas?. Muchas, pero
resumamos: herida no es otra cosa que marca sobre el cuerpo. No sólo el que
tenemos sino el que somos. Marca sobre un cuerpo provocada por la presencia
del cuerpo del otro. Si nos contentáramos con esto no habría marcas. El tiempo
se detendría y aparecería la eterna inmortalidad del cuerpo. Instante fugaz,
dilatado presente del eterno instante.
COUP DE FOUDRE — FLECHAZO
- AMOR A PRIMERA VISTA
Todo se congela. Un único carácter,
jeroglífico, de escritura, de hierro candente sobre la piel, se esparce desde
ese encuentro para siempre, transformándome en piedra. Mirada de Medusa.
Medusa es muda. Medusa mira, su voz es piedra. Piedra del cuerpo transformado
en piedra.
Muerte-piedra, testimonio de la intensidad
mortífera de la vida sin muerte encontrando el final del principio. De
cualquier principio. Intenso. Muerte del tiempo que en un abrir y en un cerrar
de ojos detiene.
Medusa: había tres
Gorgonas llamadas Esteno, Euríale y Medusa, las tres hijas de dos divinidades
marinas, Forcis y Ceto. Las dos primeras eran inmortales, y sólo la última,
Medusa, era mortal. Estos tres monstruos habitaban en el Occidente extremo, no
lejos del reino de los muertos, del país de las Hespérides, de Geriones, etc.
Su cabeza estaba rodeada de serpientes, tenían grandes colmillos, semejantes a
los del jabalí, manos de bronce y alas de oro que le permitían volar. Sus ojos
echaban chispas, y su mirada era tan penetrante, que el que la sufría quedaba
convertido en piedra. Constituían un objeto de horror no sólo para los
mortales sino también para los inmortales.
FASCINUS:
Latín, fascinación.// Mitología,
Dios de los hechizos en Roma.//
Ni siquiera la piedra resiste. La promesa
es la disgregación. Las eternidades se alteran.
El agua
El viento
La voz
Horadan. Perforan.
Se deslizan
EROSionando
Flatus vocis. El viento de
las voces. El hálito de los susurros. La tempestad del grito.
Las promesas que esperan y el silencio que no da. Sopla el tiempo
y se quiebra el hechizo. Sopla el viento de las voces, el escaso
aire que emerge me alcanza y me erosiona. Emerge de tus labios
y me sacude. Tormenta furiosa o caricia tropical ¡que más da!.
Estoy tatuado.
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al autor: srocchietti@ciudad.com.ar
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