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Son de amores, segunda parte

Juan Pablo Capdevielle

 

principes y princesas

 

 

Qué pasa si uno no se siente príncipe, y conoce una princesa?

Qué es lo que sucede si uno nombró como reina y princesa a una mujer, y para ella ni figura en su listado de nobles nuestro nombre?

Y si tuviéramos la gracia de  figurar entre plebeyos como un elegido?

Y si esa princesa nos nombra príncipe?

 ... Ella, destiñe al primer lavado?

 De qué sirve hacerse tantas preguntas, cuando la princesa se sostiene en ese título a lo largo de mucho tiempo, y el que destiñe es uno?

 Respuesta:

Una de las salidas posibles es re-cogérsela, operación por la cual LA MUJER se transforma sencillamente en UNA. Siendo así, al 1° lavado, ó a la primer cogida LA PRINCESA... destiñó. Un lado oscuro más del corazón, como tan excelentemente Eliseo Zubiela nos enseña. Decía, destiñó la princesa, lo cual no quiere decir que esta UNA MUJER se haga acreedora de cualquier maltrato ó desprecio después de una linda cama.

 

De todas maneras, es difícil de pensar: Cómo hago para estar azul? Gimnasio?, Rubio?, Morocho?, Ojos azules?, Alto?... y si no tengo posibilidad de acceder a alguna de esas alternativas, porque en el gym no me creció ni un músculo, me quedé pelado y no hay pelo para teñir, ó las lentes de contacto me producen alergia? ¿Qué haaaaaaago?...

Respuesta:

Apuesto a la palabra. La palabra llega hasta los poros de la seducción más profunda, la palabra atraviesa cualquier imágen nuestra, ó de ellas, la palabra sostiene la posición azul y la valentía  para rendirle honores a aquella que nombramos como nuestra princesa, para teñirla y desteñirla cuantas veces el oxígeno nos lo permita.

 Entonces, la metáfora de príncipe ó princesa, ó se sostiene por un padre, el rey, ó se sostiene por la posición respecto de la palabra.

¿Porqué la cuestión de príncipe?, ¿Qué de seductor hay en ello?, ... anticipaba antes un detalle no poco importante: el rey. Un rey es un amo, lo posee todo, tierras, corona, súbditos, reina, y sus hijos. Los hijos del rey son posesión del rey, hay una vertiente no poco interesante a tener en cuenta entonces, si lo que seduce es el título de noble: príncipe, y eso implica ser hijo de un rey, además de estar subordinado hasta la muerte real del rey, su título futuro es imposible de ganarlo por propio mérito, se hereda y sin un ápice de actividad por parte del heredero, solo con el hecho de haber nacido. Si pensamos en cual es el costo que tiene un príncipe por ser príncipe, diría que su propia vida... No es libre de ir a jugar a la pelota cuando los amigos lo llaman, ni irse a bailar cuando quiere, ni hablar de hacerse un levante e ir a un telo!, no puede pensar en que quiere hacerse un test de orientación vocacional para ver que es lo que va a estudiar, en el colegio no se puede ratear, no se puede dejar el pelo largo, ó hacerse un tatoo; en realidad si quiere puede hacer muchas de estas cosas que mencionaba y más, pero... no será bien visto!

Preguntas:

Qué es lo que seduce de un príncipe?

Que detrás de un príncipe hay un amo?

Que el príncipe se convertirá en amo si es primogénito?

La gracia está en que sea el primer hijo?

En que lugar queda una mujer al lado de un príncipe?

Qué le espera a esa mujer al lado de un príncipe?

El interés es por el título?

El interés es por un amo?

 

Será que Lady Di fue una innovadora?

Hay que ver que le depara el destino a Máxima...

 

 

DESPUÉS NO SE QUEJEN !!

El príncipe rojo

 

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Revista Con-versiones

 

 

        

 

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