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El
príncipe azul destiñe al primer lavado
Juan
Pablo Capdevielle

El amor azul, no
lo pienso aquí desde el color, ya hay quienes hablaron sobre ello en la
revista.
Sangre azul.
Jean azul.
Blazer azul.
Ojos azules...
Hay una insistencia para ciertos espacios, de pensarlos
azules. Digo por ejemplo que la sangre noble ó real se la nombra “azul”,
pero los nobles sangran color de sangre, rojo, su opuesto o contrario al
menos para mí... ( habrá sido un hincha de San Lorenzo quién inventó
esto?)... azul-opuesto a rojo- No sé porqué empezó, sería interesante
investigarlo, nombrarse su sangre de color azul... si miramos nuestras manos
por ejemplo, nuestras sienes, nuestros brazos, pies, piernas, alguna más que
otra, pero siempre hay una vena, ó un capilar, que de afuera, en superficie
se vé azul. Lo que envuelve al líquido sanguíneo colorado, rojo es más
representativo, es azul... , así vemos nustras venas por ejemplo, azules.
Al comienzo me serví de otros ejemplos...
-
un jean, quién no tuvo alguna vez su jean azul?, Recuerdo que de
chico, y ahí revelo cercanías a mi edad, mi mamá me ponía unos “Far West”,
por fuera eran azules, y por dentro tenían unos cuadros que asomaban en la
botamanga dada vuelta, esos cuadros eran de color gris, blanco y... ROJO.
-
Porqué la mayoría de los blazers son azules? Hay uniformes de otros
colores, pero “un clásico”: el azul. Si querés estar cool, si querés pasar
desapercibido, si querés estar “presentable” ponete un saco azul...
-
Amor azul...
Como si el AZUL fuese representante... De qué?
Dije al comienzo y no respeté mi decir, que sobre el azul
otros nos brindaron sus aportes en la revista, así que suspendo aquí con el
color, y continúo con el AMOR.
Dos cuestiones:
Amor. Imaginario. Ideal. Lejos?
Objeto: Príncipe azul”- por fuera, y por dentro, qué es
el príncipe azul? De qué color? Cómo se ve el mismísimo príncipe azul en el
espejo? Sabe que es azul para los ojos del otro?
Amor es dar a quien no es lo que no se tiene, qué quiere
decir esta frase tan remanida, escuchada por muchos, repetida por otros, y
no sé si bien recordada por mí?
Respuesta: Que cuando alguien ama, desconoce al amado,
desconoce a aquel que de un “flechazo” fue herido por una sustancia
particular, tal vez... azul, que lo tiñó. Que esa flecha al alcanzarlo,
inoculó en su torrente sanguíneo (colorado) instantáneamente, esa sustancia
azul, que lo convirtió en un personaje que responde a las características
del ideal, semejante, quedando cubierto de inmediato por una suerte de
atributos que lo transforman en quien realmente no es. Él, lo que es, ya no
es, lo que tiene de sí mismo, lo que trae, no lo tiene, deja de ser y tener
sus propiedades, para convertirse en uno nuevo, en tanto flechado, él queda
desconocido ante el otro, es desconocido en su verdadero ser por su
enamorada que con su flecha “cupidezca” lo ha inoculado.
Esos atributos con los que la enamorada impregna (
hablamos en este texto de una mujer y sus avatares con su príncipe azul,
pero lo referente estrictamente al amor, no hace diferencia sexual)
pertenecen a su ideal del yo, que convierten cual hada madrina en un
príncipe azul a su amado.
Un día... que el sol no salió, y el gris invadió la
realidad, esos atributos al príncipe no le entran más, le quedan chicos...
Qué pasó?...
Respuesta: Tal vez haya sido el primer lavado, tal vez el
príncipe no conocía sobre ceremonial, tal vez hubieron una sucesión de
lavados, ó en otras palabras se dió a conocer, sin títulos, ó los encuentros
se fueron sucediendo de manera tal, que la enamorada se encontró con el sapo
del cuento, con el verdadero de sangre roja que no es príncipe, que no
prometía nada de lo que un príncipe promete, que no es el hijo del rey, y
este verdadero a secas “común hombre” está muy lejos de ese ideal. Cuanto
más cerca se está, mas lejos, y... si la enamorada se apiola de esto, y si
se dá cuenta de esta situación podrá armar algo más que imágenes con este
señor; sino descartarlo, hasta que el hada madrina vuelva con su varita
mágica a ofrecerle otro príncipe. También es posible que ella se vuelva a
dormir esperando un beso amado que la saque del letargo, ojalá que no sean
100 años...
“Había una vez en un país muy lejano
la historia de un cuento que teníamos
olvidado.
Papá, mamá, la tía, la abuela
En alguna noche nos lo habrán
contado...
Mamá! Mamá!, contame el cuentito
sino la noche, no me dará el
sueñito...
Y un poco el miedo a la oscuridad
y otro poco el llamado a su bondad,
siempre el alma buena de mamá ó papá
venían a mi cuarto para mi sueño
abrazar
con dulces letras de palabras ,
cantos, y cuentos:
Arrorró mi niña, arrorró mi sol
Arrorró pedazo de mi corazón
Le entonaban las damas a una dulce
princesa
sin imaginar la menor tristeza,
regalos, poemas y ofrendas
todos traían a la dulce doncella...
Mas una mañana a la sala asoleada
llegó una dama, que no había sido
invitada
traía consigo en su manga enrollada
hechizos de bruja y envidia guardada,
y cuando sola estuvo con la niña
adorada
sobre su cuna profirió la siguiente
MALDICION:
DORMIRAS ETERNAMENTE!
No habrán espejos que reflejen tu
imagen
Ni sonidos que lleguen a tu alma
No habrán sabores que endulcen tu
boca
Solo sábanas, sábanas, y sábanas...
SUGERENCIA...
Estás dormida...
Vas a esperar 100 años a que el
príncipe azul te saque del letargo?
Vas a aguardar el llamado de otro?
No te da intriga ver si el sol
salió?
y... Si te animás a abrir tus ojos
sola?
y...Si escuchás tu propio
despertador?
...Quizás porqué no soy de la nobleza, puedo nombrarte
mi reina y princesa...” Ja Ja Ja!!!!! ......
Continuará
***
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